HOY
SALÍ DE MAÑANA A SU LLAMADA
Desde el balcón feliz de
mi terraza,
miraba persiguiendo en
mi mirada
la esencia y el silencio
en las laderas.
Hoy salí de mañana a su
llamada.
Los pájaros, el agua, el
sol, el viento
formaban un arco iris que
nimbaba
la larga lanzadera
bejarana
con una luz purísima y
callada.
El bosque era más grande
y era todo
una luz más segura,
limpia y clara.
La ciudad era solo un barco
blanco
varado entre los verdes
de las ramas.
Como solo se canta cuando
es mayo,
los pájaros cantaban y
cantaban;
su voz era más pura y en
sus picos
la luz de primavera se
anunciaba.
¡Qué sabrán del dolor,
del desconsuelo,
de las gentes ausentes, de
sus lágrimas!
Por los estrechos ecos
del sendero,
paso a paso, mi alma
caminaba
pensando y meditando en la
belleza,
hoy, en dolor, más nítida
y más diáfana.
Perdida la noción del
calendario y sin conciencia clara de qué tipo de confinamiento es el que
soportamos, en el día 49 del mismo, ÁNIMO.
Es un confinamiento protector que nos permitirá poder disfrutar más momentos como el de hoy, pasear para observar de cerca ésta naturaleza que siempre nos sobrevive y dulcifica nuestros días.
ResponderEliminarMe gusta, me gusta. Y te envidio esa dulce primavera.
ResponderEliminarOjalá nos deje a todos gozarla cada día un poco más, en Béjar, en Málaga y en cualquier sitio.
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