jueves, 10 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA SEXTA

(Segundo ejercicio de la lección segunda)

Hoy me cuesta alabar tus serventesios,
tal vez porque te encuentras al inicio
de un deporte que exige, lo confieso,
cierto esfuerzo y da escaso beneficio.

Pero no has de cejar en el empeño
de todo buen alumno al que le pido
escribir con paciencia sus cuadernos
y sumergirse en el placer del ritmo.

Si declaras de tónica la sexta,
mantenla hasta el final y no desvíes
el acento a otra sílaba cualquiera,

y del tachantachán nunca te fíes.
Mídeme bien los versos, te lo ruego.
Para mañana otro mejor soneto.

Estrambote:
Por cierto, ¿qué tal marchan tus varices?
Espero que muy bien pues hace un tiempo
que de su extirpación nada me dices.

1 comentario:

  1. En su conjunto, el test lo he aprobado;
    Me planto aquí, no quiero subir nota.
    Nunca pensé estar tan avezado
    En campo reservado a los idiotas.

    ¿Idiotas?, no, perdón, ¡he desbarrado!.
    ¡POETAS!, eso, sí..., que no peotas,
    que es lo que la rima habría mandado,
    y no encontré palabra más remota.

    Si alguno ve intención, y a mí tan necio,
    De insultar sin ingenio y tan sin brillo,
    Reciba con los versos mi desprecio.

    A ti, poeta, amigo, chiquitillo,
    Que he debido escribir un serventesio,
    Y me ha salido así, con chascarrillo.

    Estrambote:

    ¿Qué tienes que decirme del acento?
    Ninguna sexta de él hoy se ha escapado.
    Esto merece un.... ¿nueve?. Estoy contento.

    Antonio Merino.

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