miércoles, 9 de noviembre de 2011

TEMA Nº 2: EL SERVENTESIO

(Soneto elevado a la quinta, en respuesta a otro elevado a la cuarta)

Ni insidias, ni motivos ni razones
en esto de empujarte a medir versos,
hoy tan solo te animo a que aficiones
tu mente a practicar el serventesio.

¿Has visto que hoy cambiamos devociones
y buscamos de dos en dos los ecos
para que suenen al compás dos voces
cual surcos paralelos en barbecho?

Practica sin piedad la simetría,
hazte de nuevas ante los cuartetos
y di adiós a su voz con gallardía.

Y si acaso entrelazas los tercetos,
como ves que es el caso, te diría
que progresas y ya llamas al éxito.

1 comentario:

  1. De castaño oscuro se pasa ya esto:
    Yo le digo que basta; él, que adelante.
    Luego escribe y me pide un serventesio:
    verso endecasílabo en consonante.

    ¿No me pudo pedir que hiciera, presto,
    una estrofa sencilla en asonante?
    Yo me malicio y en voz alta lo testo:
    O me anima a que triunfe o a que dé el cante.

    Oye bien, caro amigo: ¿no te importa,
    -pues que tú vas sobrado de solista,
    y mi voz a la tuya poco aporta-,

    seguir en solitario y sér realista?
    ¿Puedes decir, por dios, qué nos reporta
    un burro ejerciendo de flautista?

    Antonio Merino

    ResponderEliminar