jueves, 6 de agosto de 2026

DIÁLOGO CON UN ESTOICO

 

 

DIÁLOGO CON UN ESTOICO

 

Piensa el estoico y, en su voz, razona:

-Rechaza la obsesión por el futuro,

pues sentirás temor, desconfianza;

no pienses demasiado en el pasado,

pues súbdito serás de la nostalgia.

 

No goces en exceso de los éxitos,

ni entristezcas tu alma en los fracasos:

ambos son solo muestras naturales

de aquello que el destino ha predispuesto

para el bien discurrir de nuestro tiempo.

 

Apacigua el anhelo y los deseos

de las cosas que no te pertenecen

y aplica tus trabajos al dominio

de lo que sí depende de ti mismo:

si no, serás un ser desventurado.

 

Apela a la razón como maestra

que oriente tus acciones y tus días;

aspira a ser un ser imperturbable

ante la adversidad y la victoria.

 

Piensa el que escucha y, a su vez, responde:

-¿Y el lugar del placer y las pasiones?

¿Y la emoción, que agita las conciencias

e impulsa las acciones hacia el mundo

extraño y sorprendente del futuro?

¿Y sentirse felices de estar vivos?

 

Razón y corazón son complemento

de un ser que se debate entre las brumas

de una razón que quiere la verdad

y se pierde en su búsqueda

y el empuje espontáneo, incontrolado,

de una pasión que vive cuando rompe

las reglas que le marca la razón.

 

(Maestro estoico y aprendiz oyente

se miran y, sin pausa, se dirigen

al castillo interior donde meditan

sus luces y sus sombras en silencio).