Como cada año, me
llega la revista de ACNUR, que recoge su informe anual. Siempre supone para mí
un golpe de realidad y una sacudida anímica. Sus datos son apabullantes y hablan
por sí mismos. A mí solo me queda la labor de reproducir alguno de ellos y
echarme a pensar después de la invitación a que los demás los miren y decidan
por su cuenta.
Algunos datos del año
2025:
. 117,8 millones de
desplazados en el mundo. Una de cada 70 personas ha tenido que huir, dejándolo
todo atrás. El 39% de las personas desplazadas son niñas y niños. 5,4 millones
de personas han tenido que cruzar fronteras para huir.
. 68,7 millones de
personas desplazadas internas.
. 41,6 millones de
personas refugiadas.
. 9 millones de
personas solicitantes de asilo.
. 7,2 millones de
personas con necesidades de protección internacional.
. El 68% de las
personas refugiadas fueron recogidas por países de renta media o baja.
. Principales lugares
de origen: Venezuela, Ucrania, Siria, Afganistán, Sudán.
. Principales lugares
de acogida: Colombia, Alemania, Turquía, Uganda, Irán.
. Soluciones en 2025:
10,3 millones de personas desplazadas internas y 4,4 millones de personas
refugiadas retornaron a sus lugares y países de origen.
. Evolución de los
desplazamientos forzados en la última década: 2015: 62 millones; 2025: 117,8
millones.
En todo este contexto
se tienen que mover tantas personas. En ellas reconoce la organización las
virtudes de la RESISTENCIA, la FUERZA DE EMPEZAR DE NUEVO, la FUERZA DE
MANTENER LA ESPERANZA, la FUERZA DE RECONSTRUIR, la FUERZA DE BRINDAR
OPORTUNIDADES, la NECESIDAD DE SEGUIR CREANDO FUTURO.
Cada apartado viene
documentado y glosado con fotos y cifras de reparto y de trabajo.
La Historia solo me
interesa en la medida en la que la veo representada en el presente y en mi
vida. En este caso no necesito hacer ningún esfuerzo de aproximación ni de
traslación: todo está a la vista y en esta aldea global que ahora mismo habitan
todas estas personas no lejos de mí. Lo que sí necesito es extraer
consecuencias y aplicarlas a mi manera de pensar y de actuar.
En estos contextos
occidentales, por lo demás también cargados de injusticias y de desigualdades,
necesitamos extender la mirada y concluir que nos ahogamos en un vaso de agua
muchas veces, mientras que en otros lugares se ahogan de verdad o se mueren de
sed en la sequía y en las necesidades. Tal vez no sabemos graduar bien y acaso
practicamos mejor aquello de ojos que no ven...
Es ACNUR, pero son
también SAVE THE CHILDREN, CRUZ ROJA, CÁRITAS y muchas otras organizaciones
que, a pie de obra, nos recuerdan nuestra situación privilegiada y la
obligación de pensar en plural y de no dejarnos llevar por la sombra del dedo,
cuando el bosque es tan amplio y tan desigual.