martes, 15 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA ENÉSIMA

Juro que me ha costado un sobreesfuerzo
tirarte de la lengua con mis dardos,
pero se te soltó de pronto tanto
que temí por la fuerza de tu verbo.

Repetiré que solo era un intento
de animar a tu pluma y a tu mano,
remisas a la magia y al encanto
de seguir practicando un simple juego.

Llevamos, me parece, ratos buenos
en iniciales dimes y diretes,
desde el pretexto aquel de las varices.

No estoy de los dos últimos contento
y pienso que el fastidio  algunas veces
termina por tocarnos las narices.

Sin más disquisiciones ni remilgos:
si hay que pedir perdón, aquí lo pido.
Give me five, compañero, te suplico.

lunes, 14 de noviembre de 2011

AMONESTACIONES AMABLES A UN SONETISTA CANSADO

(Soneto elevado a la décima)
Pusilánime, rígido, medroso,
turbado, vergonzoso y apocado,
gúevón, modesto, tímido, cortado,
algo cagueta, oscuro, temeroso.

No quiero resultar muy enojoso
pero sabes que tengo encomendado
pincharte sin piedad en el costado
por ver si no decaes y escribes otros

cuartetos que nos pongan en camino
de conseguir un ramo de sonetos;
e infiero y hasta a veces adivino

que han de servir de gozo y de contento,
o al menos de alegría y regocijo,
al recuerdo feliz de nuestros nietos.

Perdona por ponerme tan adusto:
creo que con un amigo es lo más justo.

domingo, 13 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA NOVENA

No he de callar por más que me amenaces
con esconder la pluma en el tintero
y, con afanes tercos, pertinaces,
quieras cerrar la lucha en que te empeño.

Repórtate, carajo, y no rechaces
este camino que te dejo abierto;
¿no ves con qué presteza  te deshaces
en responder sin tregua con sonetos?

No ejerzo de poeta ni de nada,
estoy de mis trabajos retirado,
pero pensé que acaso me quedaba

algún as en la manga y que, cual mago,
pudiera motivarte. No pensaba
que fueras a rendirte tan temprano.

Estrambote alargado y monorrimo:

¿Sabes que apareció Jesús Majada
y ha de ser el asombro en dos patadas
en esto del soneto y las baladas?
Bienvenido también a esta su casa.

sábado, 12 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA OCTAVA

Ya nos salió un Beethoven graciosillo
en eso de tocar los instrumentos:
se sirvió del tachán en cada verso
y se sintió en orquesta y con platillos.

Debió de tocar mucho el caramillo,
el contrabajo, el bombo, el violonchelo,
almirez, redoblante o sonajero,
guitarra, clarinete o los nudillos.

La música no me hace en esta tarde
porque hay malas noticas a la vista,
el asunto social está que arde

y yo no danzo así en ninguna pista.
Este fin de semana debo darle
descanso de instrumentos al artista.

Pero no lo aseguro pues mañana
sospecho que no tengo que hacer nada.

viernes, 11 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA SÉPTIMA

Un ejercicio más con serventesios
y tendremos que hollar otros caminos,
pues la música tiene más arpegios
en que mostrar la gracia del buen vino.

Quintetos, octavillas, ovillejos,
verso libre, romance, tercetillos,
silvas arromanzadas, verso suelto,
coplillas, soleás, o romancillos.

Y, cuando dominemos la mecánica
y cambiemos las marchas sin pensarlo,
tendremos que indagar en otros temas.

Será la sensación de la metáfora,
la reinvención del mundo y sus milagros:
que no es lo mismo el verso que el poema.

Así que a practicar, amigo mío:
nos aguarda un amplísimo camino.

jueves, 10 de noviembre de 2011

SONETO ELEVADO A LA SEXTA

(Segundo ejercicio de la lección segunda)

Hoy me cuesta alabar tus serventesios,
tal vez porque te encuentras al inicio
de un deporte que exige, lo confieso,
cierto esfuerzo y da escaso beneficio.

Pero no has de cejar en el empeño
de todo buen alumno al que le pido
escribir con paciencia sus cuadernos
y sumergirse en el placer del ritmo.

Si declaras de tónica la sexta,
mantenla hasta el final y no desvíes
el acento a otra sílaba cualquiera,

y del tachantachán nunca te fíes.
Mídeme bien los versos, te lo ruego.
Para mañana otro mejor soneto.

Estrambote:
Por cierto, ¿qué tal marchan tus varices?
Espero que muy bien pues hace un tiempo
que de su extirpación nada me dices.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

TEMA Nº 2: EL SERVENTESIO

(Soneto elevado a la quinta, en respuesta a otro elevado a la cuarta)

Ni insidias, ni motivos ni razones
en esto de empujarte a medir versos,
hoy tan solo te animo a que aficiones
tu mente a practicar el serventesio.

¿Has visto que hoy cambiamos devociones
y buscamos de dos en dos los ecos
para que suenen al compás dos voces
cual surcos paralelos en barbecho?

Practica sin piedad la simetría,
hazte de nuevas ante los cuartetos
y di adiós a su voz con gallardía.

Y si acaso entrelazas los tercetos,
como ves que es el caso, te diría
que progresas y ya llamas al éxito.