martes, 23 de octubre de 2018

PAUSA



Me voy por unos días a otra Europa y dejo nuestra casa hecha unos zorros: sentencia del supremo de alcance imprevisible, Cataluña degradándose sin remedio, esa gota tan fría y sus destrozos, el Madrid nuevamente en la picota, el otoño rompiendo…
Pero voy a otro sitio preocupante: Italia nos aguarda. Preocupan y no poco algunos italianos dirigentes, nunca esa tierra milenaria que nos dio tantas cosas, que mantiene el recuerdo tan presente y que yo quiero tanto.
Pongamos, pues, un punto de cordura, estacionemos lentos y dejemos que el aire nos avive. La eterna Roma, Florencia, Siena, Venecia o Milán bien merecen la gracia de una pausa.
Esta Europa tan vieja y tan hermosa… A pesar de tantísimos pesares.

lunes, 22 de octubre de 2018

DE ALONSO QUIJANO A DON QUIJOTE. FELIPE COMENDADOR



Participé el sábado en un encuentro para homenajear a Luis Felipe Comendador. Lo hicimos en Candelario. La elección del lugar, en este caso, no es azarosa; pero ahí lo dejo, que eso me importa ahora menos. Se reunió gente diversa y supongo que con una interpretación variada de lo que allí se celebraba. No puedo, por ello, interpretar con certeza las intenciones de todos. Pero sí creo que había algunas que son comunes.
Lo primero era congratularnos y felicitar al homenajeado porque entendemos que su labor nos satisface y creemos que sirve de ejemplo para otras personas. No es fácil ver por ahí a mucha gente entregando horas a hacer un poco más felices a los demás: lo común es observar que cada cual anda a sus intereses y -a ver quién explica eso- por desgracia, aplaudimos más a aquel que más consigue para sí. Aunque tal vez sea muy injusto lo que acabo de apuntar, pues pienso y se me vienen enseguida a la mente los casos de tantas personas dadas a hacer la vida un poco más llevadera a sí mismas y a los que tienen a su alrededor. Tal vez el caso de Luis Felipe sea más llamativo por ser más visible y más notable desde los espacios y los tiempos en los que realiza su actividad. Aplaudimos también toda la labor creadora y editorial, ya tan extensa y valorada, aunque, en esta ocasión, menos citada y comentada. En fin, un compendio de hechos y de actitudes que nos parecen loables. Lo llamamos rey mago y yo lo hice Quijote en mis palabras. Andaba como perdido en la emoción y el contento: no era para menos.
En segundo lugar, y con independencia de los valores del homenajeado, que aplaudíamos, lo que latía tal vez en el ambiente era la constatación de que hay gente que cree en otra escala de valores, que anda ya harta de asuntos mostrencos y egoístas, que grita sin ser oída que la actividad bien se puede orientar de otra manera. Y, lo que tal vez sea más enriquecedor y agradecido, que otras actividades producen una satisfacción personal y colectiva que no se paga con dinero. Me gustó mucho que Luis Felipe afirmara en público que en realidad todo lo hacía por egoísmo -por egoísmo sano, se entiende- para satisfacción de sí mismo. Ese es el punto más elevado de cualquier virtud, el hecho de ejercitarla, no ya como esfuerzo y cumplimiento de un deber, sino como satisfacción y agrado en la conciencia, a los que se ha llegado por la repetición de los hechos, incorporados ya como algo natural e inevitable. Cuando eso se consigue, ya no hay enfrentamientos con nada ni con nadie, solo alegría y contento con uno mismo. Y ya no hay que sermonear demasiado a nadie ni justificar nada: el que quiera que se sume y el que no que siga su camino tranquilamente.
Iba con alguna duda de que alguien cayera en la tentación de hacer espejo sucio y trazo grueso de “los de la otra parte” que niegan a esta parte su reconocimiento (perdón por la perífrasis: pensad y entenderéis), pero todo fue limpio y elegante. Y me alegré por ello. Lo he escrito hace un momento: el que quiera que venga, y el que no que se aparte y no moleste, que siga su camino.
Terminamos cantando y tomando unos vinos bien contentos, con ambiente de agrado y optimismo. Son pequeños empujes para seguir viviendo y animándose juntos, por causas y actitudes que merecen la pena y producen dividendos muy sabrosos.
Hoy es a Luis Felipe. Enhorabuena. Mañana serán otros por lo mismo. Son pequeñas hogueras que dan calor muy vivo en medio de este mundo donde hace tanto frío.

viernes, 19 de octubre de 2018

MI CORAZÓN



MI CORAZÓN

Mi corazón es bomba de energía
forrada en terciopelo,
que succiona, bombea sin descanso
y surte los canales subterráneos
que dan vida a mi cuerpo. Por sus cauces
se derraman la esencia y las semillas
que han de dar fruto en todo lo que vive.

Hay años de sequía y temporadas
en las que se desborda y sus crecidas
inundan los terrenos labrantíos.
Si la acequia se atora, las paredes
se estrechan y entorpecen el camino
de ese caudal de fuerza imprescindible
en esa red que riega y que da vida.

Lo mejor es tratarlo con cariño,
no darle sobresaltos ni disgustos
para que no se enfade ni se agite.

Cuando menos lo estemos esperando,
se cansará de sístoles y diástoles,
se dormirá en un sueño repentino
que será al mismo tiempo nuestro sueño.

Él sabe su trabajo y es obrero
sin subidas de sueldo ni convenios,
sin días de vacaciones ni de bajas,
tal vez porque las goza todas juntas
al fin de su jornada de trabajo.

jueves, 18 de octubre de 2018

UNA BUENA NOTICIA



Apuntemos al fin una noticia buena: Se legisla para que la asignatura de Filosofía vuelva al currículo con algo más de dignidad. Eso parece que se ha aprobado en el Congreso. Me alegro mucho de que alguien piense que enseñar a pensar no es del todo malo.
Es verdad que me gustaría ver clases de verdadera filosofía, no de Historia de la filosofía, o al menos no solamente, sino clases de prácticas filosóficas, ratos de lógica y de causas y de deducciones, momentos de definición de ideas y de práctica de las mismas, iniciativas reales con aplicación de esos pensamientos.
Ya se sabe que enseñar a pensar puede volverse algo peligroso para lo establecido, pero hay que romper con lo que nos dan por bueno y tratar de alcanzar hasta los límites de nuestras posibilidades, hay que cuestionarse hasta si es verdad la hora en que vivimos. Solo de la curiosidad puede salir el conocimiento. Y la conciencia del fracaso, que también forma parte de nuestras vidas.
Claro que, entonces, la escala de valores puede tambalearse y nos puede pillar debajo. Audaces fortuna iuvat. Venga.

miércoles, 17 de octubre de 2018

ORTODOXOS A LA GRESCA



Leo en El País (y mi amigo Jesús Majada me lo confirma en Facebook) que la iglesia ortodoxa rusa rompe su dependencia del patriarca de Constantinopla (Estambul) Un cisma más de los que la Historia conoce bastantes. Seguramente la noticia no causará impacto en los países de lo que llamamos Occidente. A pesar de la teoría del efecto mariposa, ni falta que hace que lo provoque.
¿Entonces, a qué la glosa en esta ventana tan particular?
Hace tan solo unos meses estuve en Athos por segunda vez con mis amigos Jesús Majada y Antonio Merino. Athos es una península situada al noreste de Grecia, bañada por el Egeo, donde se asientan nada menos que una veintena de monasterios ortodoxos, casi todos griegos, pero también uno ruso, otro búlgaro y otro creo que serbio. El lugar es muy especial y las características que lo rigen, en lo religioso y en lo civil, son muy peculiares. Aunque aquello está muy cambiado, parece querer guardar las esencias y las tradiciones más “puras” del mundo ortodoxo. Todo, absolutamente todo es allí muy especial. Como se trata de una península casi isla, las entradas y salidas están muy restringidas y controladas. Ya escribí de todo ello en mi primera visita. Tan solo he de añadir que esta segunda me causó menos impresión que la primera y que me dejó un poso como de desengaño y de desencanto, a pesar de la belleza de los lugares y de la aventura que supone recorrer sus caminos estrechos y reposar en los monasterios para compartir unos días las costumbres y los usos de los monjes que los habitan. Desde un punto de vista racional, un despropósito todo aquello.
Pero de la experiencia personal hoy no quiero hablar hoy. Me interesa pensar en cómo, una vez más, se mezclan los elementos religiosos con los políticos y económicos. Con distintas intensidades, siempre ha sido así y no hay que poner cara de circunstancias al leer estas noticias. Lo que importa es entender por qué se produce esa mezcla rara de intereses. Y tal vez ocurra porque la mezcla no sea tal, sino que se trata de los mismos intereses. Por detrás del telón asoman su cabecita Rusia y ese extraño personaje llamado Putin, Ucrania y el asunto de Crimea. Si a eso le sumamos las vanidades, también las religiosas, tal vez empecemos a entender los secretos del sabor de la ensalada. Por si fuéramos pocos, no conviene olvidar que el poder de la iglesia en los países ortodoxos aún es mayor que la que ejercen en nuestros países occidentales.
Cuando se da la vuelta a la península y de rastrean las laderas del monte Athos, que, surgiendo directamente del mar, se eleva casi hasta los cielos, uno no puede dejar de pensar que en su cima debe de esconderse Zeus, o Júpiter, o Yahvé, o Alá, o cualquier otro dios imaginado. No sé si ahora mismo no les estarán echando una buena bronca a todos los que contribuyen a estos cismas. O acaso están todos ellos jugando a las batallitas o a los dados y no se enteran de lo que vale un peine. Quién sabe.
Como me apuntaba Jesús Majada, vamos a tener que volver por allí de nuevo a poner orden y calma.

martes, 16 de octubre de 2018

MÚSICA EN EL TALLER DE LA PALABRA



MÚSICA EN EL TALLER DE LA PALABRA

Primero fue engolfarte en la inocencia:
las onomatopeyas a concurso:
¡On, on!, graznaba el ganso en su garganta,
¡Miau! recitaba el gato, y el aullido
del perro era un ¡Guau! ¡Guau! bien sostenido
contestando al ¡Cri, cri! de un pobre grillo,
el parpeo del pato ¡Cuaa! ¡Cuaa! ¡Cuaa!,
o el gruñido del cerdo ¡Oenc! ¡Oenc!,
todo lanzado al viento de la tarde
desde el ¡Quiquiriquí! de un gallo altivo.

Después fuiste forjando otras palabras,
moldeando sus formas más complejas:
cultismos, invenciones, parasíntesis,
apócopes, aféresis, metáforas,
calcos, siglas o formas derivadas
y otros moldes de forja muy diversa.

Así, entre el ¡Mua! sabroso de los besos,
el ¡Hip! ¡Hip! de los hipos o el ¡Achís!
de un extraño estornudo,
comenzó un buen concierto de vocablos,
de formas y de ideas que te hicieron
sentirte confortable y aspirante
a ser novicio atento y entusiasta
en el taller feliz de la palabra.

lunes, 15 de octubre de 2018

PERFILES



PERFILES

El perfil descuidado de aquella adolescente
anunciaba su pecho, cual granada en sazón,
quebrada, roja y presta a convertirse en zumo
que libara una abeja con ansias de pasión.

La tarde era silencio y nada perturbaba
la redondez dorada que iluminaba el sol.

Las cancelas del huerto fueron sólidas rejas
para cualquier intento de gozar el amor.