jueves, 28 de agosto de 2014

CURVA SESENTA Y CUATRO


CURVA SESENTA Y CUATRO

El tiempo me conmina a que me pare
a contemplar lo hermoso del camino
-¡que son sesenta y cuatro ya las curvas!-
con mirada pausada. Pasa el río
arrastrando las muestras más diversas,
los restos que son hijos, son palabras,
son hijos de mis hijos, son familia,
son causas sin sentido, y con sentido,
son búsqueda sin pausa de certezas
que siempre son esquivas pero incitan
a perseguir su causa sin descanso.

Miro de frente al tiempo, cara a cara,
y le rindo homenaje por prestarme
esas pequeñas cosas que me afirman
en esta voluntad innegociable
de perseguir la vida cuando al alba
descubro que  el futuro es cada día,
que necesito estar y hacerme cargo
de todo lo que existe y me conforma;
porque vivo y existo y formo parte
de mis vivos, mis muertos, mis congéneres.

Sesenta y cuatro guiños en el tiempo,
en la conciencia gris del universo.

El río se hará mar cuando sea el caso
y el mar convocará a todas las aguas
que quedaron atrás o que partieron

y aguardan ver sus brazos en mis brazos.

martes, 26 de agosto de 2014

CIEN CRONOPIOS Y UNA FAMA



Yo llegué al boom de la narración latinoamericana por pura casualidad y por inercia, por necesidades académicas y por moda. ¿Quién podía no leer novelas y relatos de los autores del otro lado del charco si uno trataba de licenciarse en el arte del español?
Pero, como me ha sucedido en casi todo, me han llegado las cosas siempre por aluvión, por descubrimiento personal y creo que siempre un poco a destiempo. En mis años juveniles, el ambiente que me rodeaba poco tenía que ver con el descubrimiento de la fantasía o el choque de las culturas, la magia o la interpretación de otros mundos. No tenía poco con dejarme llevar por la inercia de la supervivencia y por mantenerme a la expectativa de lo más inmediato y personal. ¿Quién podía hablarme o ponerme en contacto con los mundos de la letra impresa y de la creación? Hoy hago memoria de aquellos tiempos de penuria casi con ternura y compasión de mí mismo.
Se cumple el centenario del nacimiento de uno de los impulsores de aquel arrebato, Julio Cortázar. Su Rayuela fue uno de esos fogonazos que me dejaron perplejo y que me enseñaron que el juego es algo más que jitanjáfora y que la distribución lineal de un contenido se quedaba corta a poco que se trabajara sobre ella y que se le quisiera dar intención y alcance hasta multiplicar sus posibilidades. Después vinieron la “Historia de Manuel”, y todo su mundo mágico de las narraciones breves.
Tuve ocasión de volver a estas creaciones alguna vez más, y hace tan solo un año (¿o tal vez dos?) releí sus Cuentos Completos, publicados por Alfaguara. En ellos se esconde todo su mundo y todo un universo de fantasía y de pensamiento. Son más de mil páginas donde escoger posibilidades y fantasías, realidades y esperanzas, proyectos y fracasos.
Es verdad que algunas referencias se me van un poco de las manos, por partir de elementos de realidad geográfica hispanoamericana; a veces incluso se me revuelven expresiones o enlaces sintácticos que no son propios del español peninsular. Poco es eso comparado con el mundo interminable que abarca su producción. Y qué interesante resulta la aportación de estos relatos comparados con los que tradicionalmente se hacen llegar a los más jóvenes en nuestros países europeos.
Cortázar supuso además para al menos dos generaciones algo más que un creador especial, pues su alcance social y humano lo convirtió en un símbolo más extenso y atractivo. Estos valores se diluyen con el paso del tiempo, pero, para los que creemos que, en alguna medida, la personalidad y la persona van unidas a la obra creada, esto supone un plus de admiración.

Hoy muchos jugaremos a la rayuela pensando en esa otra rayuela literaria y veremos a Cortázar subido en cronopios y famas. Seguro que ganarán los cronopios en esta rayuela imaginativa. En la rayuela de la vida ya es otro cantar. 

lunes, 25 de agosto de 2014

CON FALDAS Y A REZAR


Los calores de agosto dan para muchas cosas, pero pocas tan refrescantes como la de sumergirse en la extraordinaria piscina que Béjar tiene en el paraje de la Cerrallana. Yo ando con la ocupación de los primeros días de vida de Rubén y su asentamiento en esta mezcla extraña de novedades que ya lo acompañan. No obstante, en cuanto podemos, nos escapamos a disfrutar del agua, a sumergirnos y a emerger (emerger es esto: salir del agua, no lo que tontamente se escribe en las ambulancias y en los centros de salud, que tienen salidas de “emergencia” hasta en el último piso, aunque no llueva nunca) del agua y sentirnos como peces. Después está el airecillo que orea toda la atalaya, y viene la charla con los que comparten recreo, y aparecen los asuntos más diversos encima del tapete verde para desollar al mundo si hace falta.
Hoy, entre otros, surgió el asunto de la situación femenina. Era un poco tarde y yo no tenía ganas de abrir un melón de tanto peso, pero me apresuré a indicar que se tuviera en cuenta el efecto que la religión ha producido en la valoración de la mujer a los largo de los siglos. Este país se halla en eso que genéricamente llamamos el occidente y, como se hartan de recordar muchos próceres de derecha, Europa no se entiende sin sus raíces cristianas. Naturalmente que tienen razón en esa afirmación, pero se les olvida recordar algunas otras cosas. La primera y fundamental es que nadie puede asegurar que con otras bases y otro desarrollo el asunto hubiera resultado mejor o peor: eso es jugar a las conjeturas en un periodo demasiado largo. La segunda es que otros desarrollos de la misma doctrina tal vez nos habrían llevado a otras situaciones en el presente. La tercera es la del reconocimiento de que, en el asunto de la valoración femenina, las culturas que se derivan del Libro, es decir, la judeocristiana y la musulmana, no se caracterizan precisamente por poner a las mujeres en un pedestal sino todo lo contrario. Repásese la Historia, descríbase sin pasión el presente y extráiganse consecuencias lógicas. Y a ver qué pasa.
No sirve de mucho afirmar que en el occidente las mujeres están mejor consideradas que en los países islámicos. En mi pueblo a eso se lo llama “mal de muchos, consuelo de tontos”.
El siguiente paso es analizar cuántas mujeres (y hombres) contribuyen con su defensa a que se mantenga esa escala de valores. Y si queda algo de tiempo, obsérvese qué tendencia social y política es la que predomina entre esas y esos defensores. Y, de nuevo, a ver qué pasa.
Tal vez luego todo se trate de sustituir por acusaciones de falso machismo o de instintivos calificativos de misoginia. Qué le vamos a hacer.
En nombre de la religión no solo se mata a mansalva y a la luz del día, también se hace con cuello blanco y de manera más sutil.

El tiempo ni dio para más que para dejarlo apuntado. Las líneas de esta ventana tampoco. Pero apuntado queda.

domingo, 24 de agosto de 2014

EN EL NACIMIENTO DE RUBÉN


EN EL NACIMIENTO DE RUBÉN

La vida se asomó por la ventana
conforme a lo acordado y convenido,
y ya todo fue aurora y fue latido
y fue fulgor y resplandor de llama.

El silencio y lo oscuro de la nada
ahora eran carne  en confesión de niño,
pues eran de la vida los vagidos
primeros que el futuro inauguraban.

Fue en Ávila, en agosto, día veinte.
Rubén, en su inocencia, se hacía cargo
del vértigo total de cada día.

El tiempo se encogió solo en presente,
lo dulce se hizo mezcla con lo amargo
y echó a rodar la rueda de la vida.

Que los dioses te lleven de la mano

en tu vida común de ciudadano.

sábado, 23 de agosto de 2014

NOTICIA DE NOTICIAS

            

HA NACIDO RUBÉN,
 mi segundo nieto.

CREO QUE ESTOY FELIZ

martes, 19 de agosto de 2014

DATOS QUE HIEREN


A pesar del calor del mes de agosto y de la calma chicha, los datos siguen fluyendo y, en una sociedad variada como la nuestra, termina por saberse casi todo. Sobre todo si se pone un poco de empeño y no se deja uno avasallar por la velocidad con la que se solapan los acontecimientos.
Algo bien distinto es estar dispuesto a pasar del nivel de la descripción al de la comprensión y al de las consecuencias, al de la interpretación y al de la toma de decisiones personales y colectivas. Esto ya es harina de otro costal y a veces se antoja sembrar cotufas en el golfo. Y, sobre todo, estar dispuesto a seleccionar, porque en ello empieza la manipulación de la realidad.
Ayer leía en un periódico que una encuesta revelaba que los españoles andamos más preocupados por el tiempo atmosférico del día siguiente que por la enorme cantidad de guerras y conflictos que se cuecen por el mundo. Absolutamente revelador. Y hoy se comentaba en otro medio que UN MILLÓN DE JÓVENES  se ha marchado de España en los dos últimos años.
Cualquiera de los dos datos es para echarse a temblar. Y, como se pedía antes, no por el hecho en sí sino por la cantidad de inferencias que de él se extraen. Por ejemplo, léase el segundo y piénsese:
a)      ¿No es verdad que la mayor riqueza de un país en su riqueza humana? Si se sabe formular diferencias entre cantidades y cualidades, se deducirá que se pierde algo mucho más importante que un número de productores.
b)      Este millón de personas pertenece a la parte de la curva de población mejor preparada intelectualmente. Hay que pensar, entonces, que se pierde una productividad más alta en cada uno de ellos.
c)       ¿Cómo se revierte al país que los ha formado todo lo que en ellos se ha gastado en formación?
d)      ¿En qué países van a concretar su proyecto de vida?
e)      ¿Cómo se va a encauzar el proyecto de vida de sus posibles hijos?
f)       ¿Qué sucede con su desarraigo familiar y territorial, así como con el de sus hijos?
g)      ¿Qué ocurre con la derivada de las pensiones y el corte que se produce entre generaciones de padres mayores e hijos que se van?
h)      ¿Cómo se va a mantener el afecto de todas estas personas con la comunidad de origen que les obligó a marcharse?
Las implicaciones de carácter personal y colectivo son casi infinitas y casi todas son negativas. Esto sí que es empobrecer a una comunidad y no el PIB ni el pob de las narices.

Como si estuviéramos tontos y fuéramos lelos, los representantes públicos de la derecha se acogen a las vírgenes de turno sin rubor intelectual ninguno, bautizan las salidas como expansiones culturales (seguramente porque ellos pueden pagarles sin problemas los billetes de vuelta), descubren como un milagro la patria común europea y, si te descuidas, hasta te ponen la maleta en el tren y te ponen un lacito en el pelo. Y, si te repuchas, te amenazan con la vendimia o con la emigración de los años sesenta. Así que chitón y viva la virgen del Rocío.

lunes, 18 de agosto de 2014

DOS HAIKUS


DOS HAIKUS
a)
Engorda el musgo
mientras reina el silencio:
lloran los muertos.

b)
Duerme la tarde:
animales pastando,

paz en mi alma.