lunes, 8 de septiembre de 2025

ROMERÍA DEL CASTAÑAR

 


ROMERÍA DEL CASTAÑAR

N.B. Hace un año publiqué esta crónica juglaresca de la romería del Castañar. Dicen que fue fidedigna, aunque yo no estuve realmente en la misma. Hoy la reproduzco en las mismas condiciones. Tan solo he cambiado el día de la semana (lunes por domingo), que ni siquiera altera la medida del octosílabo.

Lunes, ocho de setiembre,

el sol despuntado había

y las gentes bejaranas

saludan un nuevo día.

Es día de fiesta, de gozo,

de honrar a Santa María.

Por eso, a media mañana,

hacia el Castañar subían

llenando rodeos y aceras

con palabras de alegría.

 

En torno del santuario

que en el monte se erigía,

se congregan multitudes

para celebrar la misa

en la Plaza de los Tilos,

con toda la clerecía,

los fieles y los cofrades

que forman su cofradía.

Las gentes menos devotas

por el Castañar caminan

repartiendo parabienes,

saludos y cortesías;

unos llenan las aceras,

otros andan a porfía,

por encontrar un buen sitio

desde el que recrear la vista.

Por allí amanecen rostros

de personas conocidas

que solo una vez al año

en el monte aparecían;

por el otro lado caras

de gentes desconocidas

que se mezclan y se funden

en jovial algarabía.

 

La misa ya terminada,

la procesión se veía

con la imagen de una virgen

subida en una hornacina,

seguida de muchos fieles

que cantan, rezan y gritan,

con voz que recibe el viento,

vivas a Santa María.

Los devotos, cuando pasa

la imagen, callan y miran,

tal vez soñando milagros

para el resto de sus días.

Allí las autoridades,

alcalde, concejalías,

guardia civil, comarcanos,

peñas, gentes, policías,

como guardando a la imagen

de ofensas y de mancillas.

Desde el Mirador, la Virgen

bendice industrias y mira

todo lo que a ver se alcanza

de Béjar y cercanías.

 

De vuelta la procesión,

ya camino de la ermita,

se repiten los aplausos,

los cánticos y los vivas

mientras departe la gente

entre cañas y sangrías.

Los bares, los chiringuitos

que en El Castañar había

no dan abasto sirviendo

lo que la gente pedía.

 

Así se llega la hora

de degustar la comida

en restaurante o al fresco

que les regala la umbría.

 

Para esa hora muchos fieles,

con la costumbre cumplida,

han vuelto a coger la senda

que a la ciudad conducía

desgranando comentarios

que hablan de la romería.

Muchos otros aprovechan

para ir a la corrida

de toros que en “La Ancianita”

se celebra en este día,

-afirman que con la imagen

de la Virgen presidida:

hasta este punto se mezclan

devoción y fantasía-.

 

Solo queda la verbena,

con la noche ya crecida,

para cerrar esta fiesta

y cantar su despedida.

Mañana, de nuevo es hora

del deber y la rutina.

 

¿Qué buscarán estas gentes

monte abajo y monte arriba,

tras una imagen que calla

y parece que medita

viendo a tanta gente junta

y a sus favores rendida?

 

El juglar también contempla

todo lo que allí veía

y no sabe darle a esto

respuesta definitiva.

¿Devoción, costumbre, fiesta,

superstición, fantasía,

miedo, consuelo, carencia

de seguridad de vida?

 

A meditar sobre ello

este juglar os invita.

martes, 2 de septiembre de 2025

AYLAN EN LAS ARENAS

 Hace diez años de la muerte del pequeño Aylan en las playas, huyendo de la guerra. Entonces compuse este alegato en forma de poema que hoy quiero reproducir: sigue tan vigente...

                    AYLAN EN LAS ARENAS

«Las manos de mis niños se me escaparon de la mías». Palabras del padre de Aylan, niño sirio que se ahogó en el mar, entre Turquía y Grecia, junto a su madre y un hermano mayor de cinco años. Todos huían de la guerra en su país.

 

Supe de tu existencia desde el día

aquel que, desde el mar de la Antillas,

surcaron naves hacia el mar de oriente,

con la muerte en sus vientres

y una insaciable sed del oro negro.

Te adiviné en los turbios pensamientos

llegados de la tundra de Siberia,

envueltos en la faz de la locura.

Estabas incubando cuando Europa

jugaba a repartirse Oriente Medio.

Naciste cuando Alá andaba furioso

jugando a la guerrilla con los niños,

descabezando bienes y razones

en nombre solamente del misterio.

Creciste con el miedo a los caprichos

del sátrapa de turno en tu contorno.

El hambre te empujó, te empujó el viento

contra el último engaño de occidente.

El mar se volvió cómplice y al verte

tan solo, tan pequeño, tan humilde,

se apiadó de tu tierno sufrimiento.

 

Todo eso lo había visto y no supe mirarlo.

 

Tú hoy le pusiste cara y me increpaste

por no haberlo gritado a grito limpio,

por no cambiar la parte que me toca

y no gritar la rabia y la impotencia:

por no haberme manchado en mi palabra.

 

Hoy va mi maldición contra esta historia,

que es historia de todas las historias.

Porque hoy tú eres el resto de un naufragio

que llega desde el cielo y certifica

el despiadado paso de los tiempos.

Que los dioses respondan de sus culpas,

que los seres se miren la conciencia,

que yo sepa llorar lo intolerable

pidiendo tu perdón,

y que la tierra grite

un grito de dolor en las arenas

donde tú te rendiste

acunado en el eco de las olas

del mar Mediterráneo.

lunes, 1 de septiembre de 2025

EL VERANO PRESENTA SU RENUNCIA

 

EL VERANO PRESENTA SU RENUNCIA

           

El verano presenta su renuncia

en este día primero de setiembre.

El tiempo no pervive, se transforma

en la materia gris de la conciencia

y se abren nuevas puertas giratorias

al ciclo donde habita la costumbre.

De repente, se anuncia la rutina,

que empieza a convivir con la nostalgia.

 

Es la vida, que rueda y que repite

otro ciclo sin rumbo, como Sísifo

subiendo y descendiendo con la roca,

que esconde en lo más hondo de su seno

las reglas de un destino misterioso.

 

Tan solo tú repites personaje

en ese doble hacer de la conciencia

que suma la costumbre y la nostalgia.

Yo debo interpretarlo pues en ello

me va la realidad de mi existencia.

Te pido solamente que, en escena,

reconozcas mi nombre y mis palabras.

martes, 26 de agosto de 2025

ESTOY NACIENDO

 

ESTOY NACIENDO

 

Estoy naciendo en tiempo que no es tiempo

y en espacio que no conoce límites.

Aún soy acaso fuego o agua o aire,

la tierra no conoce mi presencia.

 

Cuánta transformación, cuánta materia

a bordo de la nave del misterio,

oculta en el silencio de los siglos.

 

De repente despierta mi conciencia:

soy cuerpo que se siente en movimiento,

luz que traspasa todo lo que observa,

sustancia diminuta, voz que canta,

lanzadera sin rumbo por el aire,

llama que quiere arder para quemarse,

y ascender y volver de nuevo al sitio

donde empezó a existir, en esa noria

que repite y repite su trabajo

en una obstinación incomprensible.

 

Estoy suspenso, absorto, enmimismado,

tratando de entender tan solo un poco

en este misterioso abecedario.

martes, 19 de agosto de 2025

CÓMPLICES

 

CÓMPLICES

Resulta recurrente la discusión acerca de la labor del escritor e intelectual ante la realidad más acuciante, sobre todo ante los hechos más crueles, como son las guerras y los conflictos que producen hambre y desastres naturales. Se suele afirmar que la literatura, y la poesía en concreto, no tienen como misión arreglar el mundo, sino crear belleza a través de la palabra. Anoto aquí también otra opinión de peso acerca de este asunto. Habla el filósofo y ensayista George Steiner: «La cuestión de si el poeta debe hablar o callar, de si el lenguaje está en condiciones de casar con sus necesidades, es una cuestión real. “Ninguna poesía después de Auschwitz”, dijo Adorno, y Sylvia Plath plasmó el significado latente de esta afirmación de una manera al mismo tiempo histriónica y profundamente sincera. ¿Ha perdido nuestra civilización en virtud de la inhumanidad que implantó y que justificó -somos cómplices de lo que nos deja indiferentes- el derecho a ese lujo indispensable que llamamos literatura? (...). No digo que los escritores deban dejar de escribir. Esto sería fatuo. Me pregunto si no estarán escribiendo demasiado, si el diluvio de letra impresa a través del cual luchamos por abrirnos paso, aturdidos, no representa por sí mismo una subversión del significado».

El contexto de esta frase es el de las guerras mundiales. Hoy no es que haya guerras mundiales, es que el mundo está en guerra, los conflictos se reproducen como setas y cada vez son más letales. Todos deberían porrear en la conciencia de los más sensibles. Algunos resultan sencillamente insoportables. ¿Qué debe hacer el que se manifiesta por escrito y aspira a ser leído? ¿Qué postura tomar ante la constatación de que casi cualquier palabra de un creador ni va a ser oída ni escuchada y no va a influir en absoluto en la resolución de los conflictos? ¿Hay que seguir gritando? ¿Hay que rendirse y olvidar la existencia de esos conflictos? ¿Hay que apuntarse como voluntario para luchar físicamente en el campo de batalla?

Ahí seguimos, con la duda y con la herida a cuestas, con la impotencia a las espaldas y con el desánimo llamando a la puerta. Las variables son muchas y todas tienen algún punto de poyo que las explica. Tal vez lo que menos dudas ofrezca sea todo aquello que apela a la conciencia de cada uno y a la respuesta que a esa llamada tengamos que dar. Cada uno en sí mismo y en los círculos más próximos, en los que pueda dejar alguna semilla que acaso algún día pueda nacer, crecer y dar algún fruto.

En el contexto de mi espacio y de mi tiempo presentes, un incendio devora los parajes naturales que le dan a estas tierras un sabor de lujuria en sus paisajes. La misma teoría y la misma duda. ¿Qué hacer?, cómo gritar?, ¿qué resoluciones personales adoptar?, ¿habrá que echar a la hoguera los versos que proclaman la belleza y quemarla con ellos?, ¿tendremos que analizar a fondo las causas de los desastres y denunciarlas con razones y

prosa sin remilgos y a tumba abierta?

Hay humo en el ambiente, mucho humo. Mi mente se consume en la impotencia y ando desorientado, como el fuego. Que todo acabe pronto y vuelva a ser el cielo sobre el suelo un beso y no un enfado.

miércoles, 13 de agosto de 2025

¿QUIÉN GUARDARÁ DE MÍ...?

 

¿QUIÉN GUARDARÁ DE MÍ...?

 

¿Quién guardará de mí

las notas que protegen el recuerdo?

¿Y cómo arpegiarán

formando una imprecisa melodía?

 

Sé que tan solo soy

un eco casual del universo,

una simple partícula,

un átomo de un cuerpo gigantesco.

 

Pero han de ser tan solo

esas pequeñas cosas las que digan

las letras de mi nombre

cuando ya no comparta su presencia.

Alguna roca, acaso,

regalará una lágrima a la tierra

y el río la reciba

para decir con ella que comparte

esa mella minúscula

que el silencio del tiempo orada y grita;

un papel despistado,

o el eco que repite la costumbre

que cifraban las horas

en el roce diario con la vida.

 

Me duele no saberlo,

pues el dolor consiste en no saberse,

y entonces no estaré para contarlo.

martes, 5 de agosto de 2025

CARTA ABIERTA AL NUEVO ALCALDE DE BÉJAR

 CARTA ABIERTA AL NUEVO ALCALDE DE BÉJAR

Se acaba de producir el relevo en la alcaldía de Béjar, a través de una moción de censura y dentro de los procedimientos legales previstos. Los relevos, en estas condiciones, no son nunca agradables y solo la suma de irregularidades y de despropósitos del alcalde cesante explican que este hecho se haya producido.

A los que dejan el equipo de gobierno, a pesar de todas las discrepancias, hay que agradecerles los mayores o menores esfuerzos que hayan realizado (y que deben seguir realizando en la oposición) en pro de la ciudad de Béjar. Queda dicho.

A partir de hoy, es al nuevo equipo de gobierno a quien hay que pedir que lleve a la práctica las ideas que quiere defender. Por eso esta carta abierta al nuevo alcalde.

En primer lugar, mis felicitaciones y mis deseos de que el tiempo que queda de legislatura sea provechoso para el nuevo equipo; porque, si lo es para ellos, lo será también para todos los ciudadanos, que es lo que a todos más importa.

A Antonio Cámara, el nuevo alcalde, le asisten su preparación y su dedicación desde siempre a asuntos de tipo social. Por ahí, las comparaciones, si es que hay que hacerlas, resultan odiosas. Pero no se trata solo de preparación técnica, sino también de carga ideológica, esa que (cuando la hay) nos sostiene y nos orienta en los actos de cada día. Y Antonio Cámara y su equipo vuelven a las responsabilidades de gobierno desde la ideología socialista. Sí, sí, desde la ideología socialista. Resulta obvio, pero hay que recordarlo: no es lo mismo tener intereses que tener ideología. Y, a buen entendedor, pocas palabras.

A mi modo de ver, esta ideología consiste en el desarrollo de un esquema tan escueto y simple como este:

1.      Cuando nacemos, solo tenemos en común la desnudez. Todo lo demás (amparo, sociedad, familia, medios...) ya nos diferencia.

2.      Si en la vida no partimos en igualdad de condiciones, todo lo demás resulta ser una espantosa mentira, y tenemos el deber de mejorar y de corregir esa desigualdad continuamente.

3.      Durante el desarrollo de la vida, el esfuerzo de cada persona es diferente. Resulta de justicia también reconocer esos esfuerzos desiguales y premiar proporcionalmente al que más empeño ponga.

4.      Nadie puede negar que, antes que nada, se debe producir la igualdad de oportunidades y solo después se produce el esfuerzo individual diferente.

5.      Una ideología socialista debe entender, por ello, que sus esfuerzos mayores deben volcarse en mantener esa aproximación a la igualdad de condiciones en todo momento. Por eso hay que pedir más a quien más tiene y dar más a quien más lo necesita.

6.      En consecuencia, las decisiones diarias deben marcarse en esa dirección. Para eso está la planificación y el concepto de comunidad, que se debe tener y que se tiene que describir sin complejos en el programa.

7.      A partir de ahí, vendrán los proyectos concretos y las decisiones de mayor y de menor alcance en la práctica diaria.

Parece un esquema como para andar por casa, pero creo que recoge las ideas principales de lo que entendemos por socialdemocracia.

Como el nuevo alcalde y su equipo comparten esta ideología, estoy seguro de que la comunidad entenderá por qué se toman las decisiones que se tomen en cada momento y la ciudad tendrá un rumbo concreto y visible.

Por lo demás, deseo que el azar os sea favorable y que siempre tengáis presentes las ideas que defendéis, por encima de enfrentamientos personales, que a poco o a nada conducen.

A los ediles que componen el ayuntamiento es a quienes más debemos exigir un buen comportamiento personal y colectivo. A los ciudadanos nos compete también desarrollar una actitud cívica que beneficie a la comunidad. Es tarea de todos y en ello debemos estar. Contad conmigo y pedid a los ciudadanos que aporten su granito de arena. Entre todos haremos que la ciudad funcione algo mejor.

Suerte en esta nueva etapa a todos.

Antonio Gutiérrez Turrión