EN LA CASA COMÚN
Ejercer de albañil es hacer vida,
es construir cimientos que sustenten
las sólidas paredes de la casa.
Cada día con su afán, cada mañana
con un oficio nuevo al que aplicarse:
hoy construyo la vida con madera,
pues tengo como oficio carpintero;
mañana sudaré sembrando el trigo,
que un pan sabroso nos dará más tarde;
otro día escribiré y con las palabras
construiré habitaciones de hermosura;
seré tal vez tendero o alquimista,
vendedor, pescador o basurero...,
lo que en justo reparto corresponda.
En la casa común no sobran manos,
amores, esperanzas, ilusiones:
todos fabrican moldes, llenan huecos
y ven cómo la casa se construye
como lugar común y confortable
en el que caben todos los que quieren
un espacio mejor y más amable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario