viernes, 21 de julio de 2017

DE UN ARREGLO DE CISTERNA



Aquel que un día tranquilo de verano se convenció de que la cisterna de su inodoro (que ya es ponerle nombre al recipiente) no aguantaba las aguas porque se había resquebrajado con tanto uso y que pensó que había que llamar a un fontanero porque aquello tenía mala pinta y amenazaba con enseñar humedades al vecino de abajo y que lo llamó y le indicó lo que le pasaba y que vino y nada más entrar le dijo que si ponía el dedo en la esquina de la cisterna se le llenaba de agua y que la grieta tenía que estar allí y que vio cómo el fontanero se puso manos a la obra hurgando en una esquina y en otra y atornillando y desatornillando por aquí y por allá y que cuando vio que tardaba mucho en romper una arandela se dijo ay dios mío la que nos puede caer encima como no nos espabilemos y que pasaba el tiempo y aquello no daba fin y que se marchó a la terraza de su casa porque su humor no le dejaba tranquilo y que al cabo de una media hora el fontanero se dijo ya está ya he descubierto lo que le pasa a esta cisterna pues tiene una hendidura en esta esquina y no la había visto hasta ahora y que el dueño de la casa sorprendido le recordó que cuando llegó ya se lo había dicho que era precisamente allí donde creía que estaba la avería y que el fontanero puso cara rara y no supo muy bien cómo salir de aquella situación y que le espetó que era porque había allí tierrilla acumulada por el uso y por los cortes de agua y que le dueño le respondió hombre podíamos haberlo mirado al menos y que después de todo ello el fontanero le soltó que tenía que tapar aquella pequeñísima rendija con una sustancia especial y que el dueño le contestó pues tendrá que ser así y que se quedó pensando pero si se lo dije al principio qué culpa tengo yo de que no lo haya mirado ni lo haya visto y que antes de perderse de nuevo en su terraza le preguntó cuánto tenía que pagarle y que le contestó que se lo diría después de ponerle aquel apaño y que al cabo de unos minutos se lo puso y le animó a que no usara la cisterna en unas horas porque no era seguro que aquello pudiera contener las ganas del agua de darse un garbeo por el suelo y que con cara de resignación le dijo bueno tendrá que ser así y que dejó a su esposa que recibiera la noticia del precio final porque ya se temía lo peor y que por fin se marchó con las mejores palabras y con el deseo de que no se desprendiera la materia que había depositado en la cisterna y que en cuanto cerró la puerta el dueño salió para mirar la cara de su esposa y esperándose lo peor y que esta se reía y no quería decirle a cuánto había ascendido el precio del arreglo y que por fin se lo confesó y que este soltó un taco sonoro de desahogo y que pensó que a él le pagaban muchísimo menos por una actividad mucho más especializada y que empezó a pensar y a despotricar contra todo y contra todos y a acordarse del IVA y de la factura que ni por el forro se le había ocurrido extender al fontanero ni a él pedir y de otras cosas de más próximo parentesco que es mejor y más decoroso no reproducir y que se decía qué mal está esto y qué poco contribuimos a arreglarlo y que se hacía cruces  y se lamentaba no haber practicado la profesión de fontanero y que le decía a su esposa que como tenían que ir de boda al día siguiente que estaba pensando en robarle el cepillo al señor cura para pagar el ofrecijo  a los novios y que si le quedaba algo pensaba guardarlo en una hucha para la siguiente visita del fontanero y que se estaba pensando usar todos los inodoros de la ciudad con tal de que le durase más tiempo el arreglo del suyo y que iba a empezar por utilizar los de sus amigos y que le asaltaba la duda de si el arreglo tendría o no garantías y que si tendría que esperar varios días antes de comenzar a usarlo no siendo que el fontanero lo demandara por uso indebido y a destiempo… y que varias horas más tarde seguía rezongando y que se le oía en la esquina de la casa musitar cómo está el mundo dios mío cómo está el mundo.

miércoles, 19 de julio de 2017

CONTRA LA MUERTE



CONTRA LA  MUERTE

Me dan miedo la muerte y su certeza
y no quiero que venga a mi presencia
con esos ojos brujos y burlones.
Pero he de confesar que esos temores
son pecado menor, fantasma pasajero.

Tan solo tengo un ruego que plantearle:
que mi razón se apague al mismo tiempo
que las fuerzas que anidan en mi cuerpo.
Ninguna cosa más, tan solo eso.
Ella me ha de pedir muchas más cosas
pues yo soy inmortal y no me asustan
sus poderes ocultos ni sus prisas.
Iré a la eternidad desde el aliento
que traspasó mi vida en cada instante:
confieso con orgullo que he vivido,
que he labrado palabras en el viento,
que he amado, he sufrido y, con mis manos,
he practicado el tacto en otras manos,
que he buscado el misterio y me he perdido
entre dudas, anhelos y fracasos;
y he sentido el latido de otras vidas
que me han querido vivo…

¿Cómo podrán la muerte y su certeza
borrar las huellas que en mi vida han sido?

Retornará el silencio y el olvido,
los cielos serán noche, los desiertos
olvidarán su nombre y no habrá nadie
para contar el tiempo y sus latidos.

Mas no podrá la muerte destruirme

ni negar que he vivido.

martes, 18 de julio de 2017

...Y ESO BASTA

         …Y ESO BASTA
No es poco, me respondo alegremente,
ver vida remansada en este cuerpo,
ser compleja sinapsis entre células
y a la vez aspirar a ser ternura,
ser cuerpo derrotado pero cuerpo
que besa, se entristece o se enamora,
que mira la pujanza de otros cuerpos
y se complace y ríe y se contenta
y dice “soy feliz, esto me basta”,
carne que evoluciona, que revive
después de un ciclo entero,
consciencia de la vida y de la muerte,
alegría, dolor, idea, nada.

¿Es poco ser conscientes de que todo
se agota en cada vida y que gozarla
es deber obligado y necesario?

Somos alfa y omega,

somos camino entero… y eso basta.

lunes, 17 de julio de 2017

CREENCIAS


Me proporciona mi amigo Manolo Casadiego un libro que ya devoro con ganas y provecho. Se trata de “Palabras que no lleva el viento”, del autor Adolfo Yáñez. Se presenta en forma de diccionario reflexivo acerca de un número de conceptos en los que -consciente o inconscientemente, que de eso habría mucho que hablar- apoyamos nuestra comunicación y, en buena parte, nuestra acción. Prometo aprovecharme bien de él, para que así me sirva también de diálogo con los conceptos y conmigo mismo. Y algo dejaremos para los paseos campestres de los fines de semana.
Como homenaje al autor y al concepto, hoy recojo unas palabras referidas al concepto de CREENCIA. Hoy son las suyas; casi a diario son las mías en esta ventana:
“El conocimiento es siempre exotérico, llega de fuera de nosotros y debiéramos hacerlo propio solo cuando nos convence y lo pasamos por filtros racionales. La creencia, por el contrario, es un impulso esotérico que nace desde dentro, que validamos ciegamente -pues aceptamos lo que no vemos- y que nos permite albergar la peligrosa esperanza de que, algún día, no solo lo improbable, sino lo imposible lleguen a materializarse en tangible verdad. La fe del que cree se identifica, habitualmente, con el punto de partida de un rígido camino que -sin dudar y sin buscar ya la posible bondad de otros caminos y de otras creencias- lleva a metas predeterminadas por nosotros mismos. Por el contrario, la certeza del que sabe -¡ella es la que se nos impone!- se identifica con la meta que se alcanza tras recorrer una senda zigzagueante de búsquedas, dudas y discernimientos.
A la vista de ciertos comportamientos religiosos, me he preguntado muchas veces en qué creerán millones y millones de personas cuya única teología es la tradición y el folklore. En un país como el nuestro, por ejemplo, recorrido de norte a sur y de este a oeste por idolatrías con reminiscencias paganas; en un país de vírgenes sacadas de sus templos para que bailen en andas, para que se encuentren con “otras” vírgenes (Este paréntesis es mío: no me resisto a hacer notar el mundo que se abre tras ese aparentemente simple entrecomillado) entre el griterío entusiasta de sus devotos; en un país en el que se saltan verjas y se raptan imágenes con  la misma fiebre con la que antaño se raptaban novias; en un país de cristos piropeados, de santas espinas veneradas, de santos prepucios expuestos en brillantes relicarios, de santos dientes que, al parecer, pertenecieron a un dios-niño, de santos e innumerables trozos de madera que -si pudieran unirse- darían para confeccionar no solo una cruz, sino un bosque, en un país en el que la colectiva historia de lo sagrado se halla demasiadas veces muy cerca de la histeria colectiva… ¿se puede afirmar razonablemente que creen los que no pasan del teatro y la costumbre, del barniz y la apariencia, de la simple ingenuidad y de la ingenua simplicidad?
Por supuesto que hay fieles -en España y en el mundo- con argumentos más sólidos para creer que las multitudinarias procesiones, las romerías y las jaranas en las que se mezclan la emoción y la bullanga, pero me inclino a pensar que son una escalofriante minoría. Y las Iglesias, a la hora de numerar los corderos de su rebaño, suelen contarlos a todos sin hacer distinciones de ninguna clase”.

Son sus palabras, claro, y su forma de expresarlas; pero suscribo las ideas y las implicaciones. De la sustitución de esas creencias por otras, en nuestros días, y más acusadamente en tiempo de rebajas, fútbol, ritmos, dineros y… tintos de verano, mejor diremos algo otro día.

jueves, 13 de julio de 2017

ES LA VIDA


ES LA VIDA

Ni verdad ni mentira, solo hechos
que forman el azar y crean las dudas,
que se suceden sin ningún sentido
y se van como vienen…, y se olvidan.

Es una fuerza ciega que arrebata,
que no entiende de calmas ni sosiegos,
un big bang repetido a cada instante,
una explosión de gas, un caos fingido.

Es la vida que pasa y se sucede
sin dar explicación, sin descifrarnos
ninguna de sus reglas, sin decirnos

que somos un afán ebrio y perdido.

miércoles, 12 de julio de 2017

FUE UN TIEMPO



FUE UN TIEMPO

Fue un tiempo de cerezas y de olvido,
de jaras, leche en polvo, encina y nidos.

En aquel impreciso territorio
que me acogió en su seno,
los parques eran fértiles, los ríos
eran cauces con aguas esmaltadas,
donde brillaban truchas
y sudaban los hombres monte arriba.

Fue un tiempo de cerezas y de olvido.

Las tardes se entregaban complacidas
al poder de las sombras de la noche,
los sueños eran todos dulces sueños
y todo era un gran sueño con el cielo
sirviendo atentamente de testigo.

Cuando el tiempo hecho azar
me mudó los espacios y los días,
no quise despertar de aquellos sueños:
acaso sentí miedo o desconcierto

ante tanta verdad desconocida.

Fue un tiempo, fue, yo sé que ha sido.

martes, 11 de julio de 2017

MIS OJOS


Tengo mis ojos prestos para dar vida al mundo, para marcarle hitos, para saber que existe, para entender que mis ojos son el mundo y el mundo son mis ojos.
Qué día tan hermoso aquel en el que se alzaron a la vida y olieron el abismo y crearon las distancias y se sintieron dueños de todo el horizonte. Los colores, todas las dimensiones, las luces, la ceguera, el embudo celeste por el que todo cae y se aquilata, el recuerdo del agua entre sus lágrimas, la añoranza del mar, cuna inmortal e indefinida de la que poco a poco se alejaron, su figura de pez semidormido, como sirena que en el mar se hunde y nada y se recrea enseñando su luz y escondiéndose luego en sus honduras… Todo lo que a mis ojos les da forma.
Están hoy ya cansados, con algo de telilla que los vela, como capa de niebla después de una tormenta, con el suelo mojado y oloroso; se esconden algo tímidos detrás de los cristales de mis gafas, no sé si acobardados porque no están contentos de lo que el mundo entrega a las pupilas. Necesito reformas y pasar la ITV. Pero tengo temores porque los quiero tanto…
Aunque sé que no es cierto ese color tan gris ni tan oscuro. Con ellos configuro lo que quiero, aquello que me ata con más placer al mundo y a las cosas. Hasta ellos acuden las cosas, las personas que tal vez me necesitan para mirar al mundo en color rosa. Porque mis ojos ven pero son vistos por las claras pupilas de otros ojos. Y con ese intercambio creamos siempre el mundo, imaginamos todo, damos cuerpo al concepto, ponemos luz y rostro a lo que hasta aquel rato solo era tacto, oído, sabor, idea, proyecto.
Mis ojos son resumen de todos los sentidos, final satisfactorio de todos los proyectos, espejo y contrameta, visión multiplicada del mundo y sus miradas. Mis ojos son el miedo cuando miran el miedo y lo concretan, son el dolor y el canto, son la mujer y el niño, son las otras miradas, que me miran y pueden dejarme sin mirada, son la ausencia que vuelve con sus colores sepia o con sus trajes de tela de arco iris.

Hay días en los que el mundo solo sonríe y canta las mejores canciones, y hay noches en que el sueño se viste de dolor y de asechanzas, de pesimismo y muerte, de temores… Y sé que no es el mundo, son mis ojos, los ojos con que miro, los ojos que me miran, que resuelven el tacto y el oído, que huelen y que beben tragándose la vida, llevándome a los ojos lo que mis ojos ven, lo que mis ojos cantan. Mis ojos, nuestros ojos, los ojos de los seres que más quiero, el milagro de ver y de ser visto con ojos que me quieren y que conmigo ven también el mundo. 

lunes, 10 de julio de 2017

¿CÓMO HEMOS HECHO ESTO?


Hace tan solo un par de días oía a un gran director de teatro español la confesión de que, en realidad, no creía en la democracia. Seguro que lo que afirmaba era que no creía en esta democracia en la que vivimos. Al hombre le tocó mucho esfuerzo y sufrió muchos disgustos en su lucha generacional contra la dictadura. En estos momentos creo que se hacía eco de aquellas otras palabras: “no era esto, no era esto”.
Toda consideración tiene sus grados y tal vez convenga no derramarse en llantos; pero parece que hay muchas razones para el pesimismo, o al menos para cierto rebote.
Me quedo con la idea general que ahorra mancharse las manos con las hojas del rábano y me asiento en la consideración de que las generaciones más jóvenes viven instaladas en una perspectiva más oscura que la de mi generación. Lo diré de otra manera: ¿Cómo es posible que la generación de mis hijos viva peor que la mía? Su preparación es mejor, los medios que proporcionan la ciencia y la técnica son infinitamente más poderosos y todo debería conducir a una situación más favorable y optimista.
Veamos. En nuestra comunidad de ciudadanos, nadie adquiere realmente la condición de tal si no lo hace en las variables de ciudadano político (capacidad de elegir y de ser elegido), ciudadano civil (poseedor de los derechos fundamentales: reunión, expresión, circulación…), y ciudadano social y económico (poseedor de condiciones económicas mínimas para vivir con dignidad en su comunidad). Sin alcanzar las tres, todo es rebaja, engaño y falsedad. Y, además, esas condiciones han de cumplirse en la realidad y en la práctica, no solo en la teoría (democracia teórica o democracia real, libertad teórica o libertad real).
Pues a buscar su cumplimiento por ahí, por nuestro alrededor. ¿Se cumple en la práctica la igualdad a la hora de presentarse a la representación pública? ¿Y todo eso del dopaje político y de las financiaciones irregulares a los partidos? ¿Y lo del uso de los medios de comunicación? ¿Lo de libre circulación o reunión es libertad turística o es obligación de perderse por el mundo en busca de alguna puerta abierta con contrato precario incluido? ¿Hay condiciones mínimas de supervivencia económica para todos? Dicho de otra manera: ¿los más jóvenes pueden construirse un proyecto vital sin trabajo, con contratos temporales y con despidos prácticamente libres? ¿Cuántas consecuencias económicas y, sobre todo, emocionales se derivan de estas verdades como puños? ¿Tenemos que levantar mucho la vista para señalar casos concretos?
Tengo mala conciencia por no haber contribuido con más fuerza al menos a la denuncia de algo tan terrible. Se extrañarán de esto los más jóvenes, nos lo echarán en cara y acaso renieguen en parte de nosotros. He dicho muchas veces -hoy lo repito- que la mayor pobreza en los últimos años no procede de la precariedad y de los recortes, sino de la nueva conciencia de individualismo y de egoísmo que estos viejos principios liberales han inoculado en nosotros, también en los más necesitados, que se convierten así en esclavos agradecidos y que aplauden al sistema que les pisa el cuello y que no les deja respirar tranquilamente.

Hay siempre una esperanza, la de la educación en la conciencia, y esa está en los más jóvenes, sobre todo en aquellos que aspiran no a reproducir el mismo sistema con ellos en lugar de privilegio, sino en los que desean cambiar las normas para que no se repita el mismo cataclismo. A ellos apelo y a todos pido perdón por mi desidia.

viernes, 7 de julio de 2017

CONSEJO


CONSEJO

Afuera está el infierno y su emboscada.
Asómate y verás cómo es su fuego.
Hay sirenas que llevan en sus gritos
la desesperación. En las aceras
circulan mil historias mal contadas.
Se rumorea que el tiempo no responde
a los ciclos normales de los soles.

Y, sin embargo, todo te reclama
para que tú domines sus fulgores.
Sal,
no te quedes con ganas,
que va a nacer el día y debes tatuarte

con esa luz que brilla y que te hiere.

jueves, 6 de julio de 2017

ENVEJECIMIENTO ACTIVO


Me llegan las propuestas generales (cualquiera las puede ver en internet) que el PSOE CyL quiere aprobar en su congreso regional. También aquellas que tienen que ver con las personas mayores. Es aquello que se llama tradicionalmente Ponencia Marco.
Acoto este apartado del Envejecimiento Activo porque me parece que, en este contexto territorial, es de los más importantes. Sencillamente copio y pego. Supongo que todos los partidos señalan también este apartado en sus programas como algo esencial. No interesa ahora el partido, sí la importancia del asunto. Claro que son pinceladas generales y no actuaciones muy específicas y concretas. Pero se puede intuir por dónde se quieren orientar los esfuerzos. Son las comunidades y agrupaciones más reducidas las que tienen que aclimatar y dar cuerpo real a estas aspiraciones.
Quiero, sin embargo, señalar algunos conceptos: “La comunidad más envejecida”; “convivencia intergeneracional”; “dispersión”; “la experiencia nos enseña a vivir”; “presencia en el espacio público y protagonismo social”; “bibliotecas de la memoria”; “asesoramiento voluntario a emprendedores”.
Ya se echa de ver que son ideas tal vez muy generales; pero se pueden sumar muchas otras y, sobre todo, se puede soñar en una comunidad concreta en la que la presencia y la participación de los mayores sea algo más real y productiva. Es asunto de escala de valores y de educación en las mismas, como siempre. Y, como consecuencia de esas posibles ideologías, la creación de programas y el desarrollo activo de los mismos. El resultado sería algo más hermoso que la serie de televisión, la partida de la tarde y el sostén de la cuenta de resultados familiares. El ser humano es portador de algo más importante y activo que solo ese índice raquítico y castrador. Hay tanta energía oculta, despreciada y hasta rechazada por ahí… Claro que después está eso de pasar de las musas al teatro.
“Castilla y León es la comunidad más envejecida de España. Este nivel de envejecimiento tiene dos causas: la que se deriva de una alta esperanza de vida, que tiene un carácter claramente positivo; y la que tiene que ver con la emigración de los jóvenes y la caída de la natalidad por los hijos que dejan de tener aquí esos jóvenes que se van, con graves consecuencias personales y sociales.
 Envejecen las ciudades y sobre todo envejece el medio rural, en el que el incremento de la homogeneidad de una sociedad de personas mayores hace difícil el enriquecimiento que se deriva de la convivencia intergeneracional.
 Por otro lado la dispersión de las redes familiares por la emigración pone en desventaja a las personas mayores de Castilla y León y, particularmente a las del medio rural.
 Las políticas de envejecimiento activo son irrenunciables para la calidad de vida de las personas mayores y para el conjunto de la sociedad que necesita su experiencia. En un entorno de incremento de la inversión en la capacitación para el mercado de trabajo, la experiencia de las personas mayores nos enseña a vivir, desde una experiencia generacional de importantes cambios en las formas de trabajo y en sus condiciones de vida y convivencia.
Las políticas de envejecimiento activo no pueden limitarse a las actividades ocupacionales y de ocio, a las que el acceso debe estar garantizado en todo el territorio de la Comunidad, sino que deben fomentar la presencia en el espacio público y el protagonismo social activo de las personas mayores. Su punto de vista ha de ser tenido en cuenta en la concepción de las políticas públicas, otorgándoles un peso específico en las políticas locales de proximidad, ya que la convivencia intergeneracional facilitará la orientación de preferencias hacia el interés general, frente al particularismo generacional.
En tal sentido promoveremos programas de envejecimiento activo en todo el territorio de la comunidad a través de los CEAS, con un fuerte componente intergeneracional. Apoyaremos a las asociaciones de personas mayores y sus actividades, implicándoles en los órganos de participación de la administración autonómica y de las entidades locales, sin limitación a las políticas sectoriales que les afecten directamente. Promoveremos la creación de bibliotecas de la memoria con la experiencia colectiva de las generaciones de mayores en todos los formatos y soportes, con programas de difusión intergeneracional.

Propiciaremos la implicación de las personas mayores en el asesoramiento voluntario a emprendedores y entidades sin ánimo de lucro y facilitaremos su presencia en los medios de comunicación pública y su participación activa en los programas de formación a lo largo de la vida. En definitiva, potenciaremos programas que favorezcan el envejecimiento activo y plenamente integrado en la vida social”.

miércoles, 5 de julio de 2017

(De mi cajón desastre) AMADA MÍA


Mi querida desconocida:
Dicen que hay algo mejor que amar y no me cuesta creerlo. Aseguran muchos filósofos que es contemplar los objetos y las personas. Entonces yo te amo. Te amo porque te contemplo sin que tú te des cuenta -o tal vez sí lo hagas pero me castigas con la esquiva de tu indiferencia-. Te amo porque cada día veo, miro, observo, contemplo tus pasos por los pasillos y por la calle. Te amo porque me llevo tu semblante para casa y hasta en el fondo del vaso se dibuja tu figura. Te amo porque hay algo que me dice que tú quieres que te ame. Y, si tú me lo pides, yo no podré negarme.
Pero vas a dejarme que te diga que mi amor no me pide tu voluntad ni quiero que el tuyo me pida la mía. Déjame que te exija, para que mi amor sea hermoso, que vivas en el reino de la libertad. Porque te quiero libre como el aire de cada día, porque te exijo libre como un reloj sin mandos, porque te pido libre como el canto de un pájaro, porque necesito la certeza de que tú eres más tú solo porque eres tú, porque los demás son otros desde que tú eres tú, porque eres un ser irrepetible desde el momento en que eres un ser, porque tus deseos son tuyos y nadie tiene que traspasar tus fronteras, porque el mundo se ha hecho para que tú lo violes y no para que tú seas violada…, porque todo te mira y te contempla y yo te quiero libre.
Por todo eso y por mucho más, me vas a permitir que yo te siga contemplando como acto supremo de mi amor. Porque cada mirada será nueva y tú serás siempre nueva en mi mirada, porque tú soñarás tu mundo y será solo tuyo, porque cada mañana el sol saldrá para ti y tú lo mirarás también y le agradecerás su presencia, porque cada fin de semana nadie te pondrá pegas ni cortapisas a tus horarios, porque nada ni nadie podrá poner un pie sobre tu vida, porque beberás a chorros el zumo de esa vida, porque no deberás a nadie los gozos ni las sombras, porque tú serás tú.
Y aun un esfuerzo más he de pedirte. Porque te quiero libre y no de nadie. No seas ni de ti misma, sé toda fuerza viva, corazón reventado, alma que estalla, cómete tus vestidos y tus modas, descansa en el desnudo, sé una diosa menor de tus anhelos, refréscate y anúnciate libérrima, no busques ni permitas que nadie embride tus caricias, mira de frente al mundo, ríete del espejo y de la noche, despierta con la inercia y con la esencia, no des tregua al deseo, sáciate con las risas, dibuja una sirena y descúbrete en ella, no des pábulo al dicho ni quieras que te quieran, no busques otros dioses ni siquiera a ti misma. Y nunca serás mía, pero tampoco tuya.
Somos todos esfuerzos sin sentido, ballestas sin destino, proyectiles sin blanco, aguas en mares. Rompamos los estanques, las paredes, que las tardes nos pillen siempre sudando amores, asustando a la vida, comiéndonosla a muerdos, sin tiempo para nada si no es para ella misma.
El amor, de esta forma, será mucho más largo y acaso más profundo. Porque tú te irás lejos y yo seguiré viendo tu figura, dirás adiós a todo sin saber que te sigo por todas las esquinas, renovarás tu vista sin estar yo delante, seguirás cumpliendo tu sagrado deber de ser tú misma, y haré verdad los versos “mil gracias derramando / pasó por estos sotos con presura, / y yéndolos mirando, / con sola su figura. / vestidos los dejó de hermosura”.
En fin, lo dicho, amada, déjame que contemple tu figura y así seré feliz. Si ha de ser algo más aquí lo espero, con la mirada alta, con el sentir pausado. Un abrazo muy fuerte y sé tú misma.

martes, 4 de julio de 2017

CONCIERTO DE ARANJUEZ (JOAQUÍN RODRIGO) PRELUDIO


A veces necesito una atmósfera densa que me aísle de todos los terrenos colindantes, del frío y del calor, del aspaviento, del cendalle del aire que me evita el desnudo, de los ecos, de la última minucia del recuerdo. Primero son los ojos los que rinden y se apagan en calma y en silencio (qué lentidud tan dulce y agradable); después son los oídos y a la vez es el tacto, cada vez más suave y cadencioso, más tarde, o a la vez -ya no distingo-, se me oculta el olfato y ya no siento ningún resto de gusto de aquello en lo que me deleitaba tan solo hace un momento.
Todo se va quedando en ese no sé qué que se adormece, que vuelve a la quietud muy lento y con sosiego, a algún posible mundo del olvido, donde acaso no hay nada o todo es la conciencia de la nada en la que yo me anego y me disuelvo.
No preguntéis por mí que ya no existo y, si existo, será en otras conciencias diferentes.

Parece acompañarme en el viaje una hermosa y apacible melodía que compuso aquel ciego con Aranjuez al fondo y su concierto; pero no estoy seguro de nada y ya pierdo conciencia de mí mismo. Es dulce la inconsciencia para dejarse en ella y olvidarse. Que queden los cuidados sin sentido, que nada tenga asiento en las medidas, que todo sea silencio y música callada, que no tenga conciencia de lo que me regalaron los sentidos.

lunes, 3 de julio de 2017

¿QUÉ FUE DE LOS CANTAUTORES?


Siempre me sedujeron sus palabras. O las que tomaban de otros para darles melodía y hacerlas más populares y próximas. Durante muchos años ellos pusieron grito a la conciencia que no se resignaba eternamente al cepo de irracional de la censura y del ¿pensamiento? único. Fueron punta de lanza en la ruptura, cabeza de manifestación, grito fecundo, despertadores de modorras y animadores siempre para la acción de tantos.
Después llegó el vestirse de diario, y tal vez el desánimo; muchas torres cayeron y la vida se hizo más gris y menos sorprendente. Y, tras la tempestad, llegó la calma. Se abrieron más compuertas y muchas variables; tomó cuerpo la opinión más diversa y el borbotón quedó difuminado en pequeños regatos que fluían por vaguadas distintas: diversas opiniones y escalas de valores.
Pero siempre quedó la comezón  mordiendo, la desazón que mata, el miedo a tener miedo y no expresarlo, el deseo de mejora, la constancia de tanta mediocridad en el ambiente, el enfado gritando, el impulso que explota… Y la dignidad personal que no se vende por precios irrisorios ni números gigantes en conciertos.
Y, aunque no en primer plano ni en promoción constante, ahí siguieron algunos dando continuamente una hermosa matraca, con sus letras pensadas, con sus gritos cargados de denuncia, con sus brazos abiertos para un mundo distinto. Y voces, y más voces tomando su testigo y su relevo.
Me rindo una vez más a sus esfuerzos, a sus ansias y gritos. He pasado muchas horas y días escuchando la voz de cantautores. Y aún lo sigo haciendo. Me siento satisfecho por más que me distraiga de otras ocupaciones por su causa.
Ayer volví a escuchar en Candelario, en una hermosa plaza de este pueblo serrano (qué lección tan sencilla y verdadera para esta ciudad estrecha en la que escribo) la voz y el mensaje de algunos cantautores: el Luis Pastor de siempre, su compañera Lourdes Guerra, Paco Cifuentes, Balta Cano, José Manuel Díez
Un rato largo de emoción y de mensajes, de constatación de que hay más gente buscando esos conceptos de la que nos pensamos y presta para decir sí a esas llamadas. El contexto de solidaridad en el que Comendador (ánimo, hermano) había situado a todos, cantautores y público, hizo el resto. Enhorabuena a todos.
No puedo ni debo añadir mucho más a lo que también ayer recitó Luis Pastor como reciente himno de protesta de muchos cantautores (“lo mejor de cada casa… volando a contracorriente”…). A pesar de todos los vaivenes, ahí están y ahí siguen en sus trece. Porque hay alientos grandes y muy fuertes, y hay mucho que ganar para la causa.
Yo seguiré gozándome en su música, en sus bellas palabras, en sus siempre mejores intenciones, en sus rayos de luz que electrifican la paz de la conciencia.

Puede que no sea más que un egoísmo: me siento tan a gusto…

domingo, 2 de julio de 2017

PALABRAS EN EL VIENTO


PALABRAS EN EL VIENTO

Hoy el viento golpea en mi terraza.
Lo miro sorprendido y, en su séquito,
distingo tantas cosas, que el cortejo
se alarga más allá de la montaña.
Lleva papeles blancos, sin vestigios
de sangre ni dolor; lleva libretas
con notas olvidadas en sus hojas;
hay libros que compendian las historias
que no recuerda nadie;
también vuelan periódicos abiertos
por páginas inciertas,
y hojas volanderas
que conservan los últimos anuncios
de marcas que revive la memoria;
abundan partituras musicales,
papel para regalo, enciclopedias…
Todo envuelto en papel, como si el cielo
fuera solo papel que vuela y canta.

Suena en el cielo azul un gran concierto
con música especial,
pues llevan los papeles
en eco y en suspiro las palabras.
Palabras en el viento, como gotas
de lluvia recitando una plegaria.

¿Me marcharé con ellos,

siguiendo la atracción de las palabras?