miércoles, 5 de julio de 2017

(De mi cajón desastre) AMADA MÍA


Mi querida desconocida:
Dicen que hay algo mejor que amar y no me cuesta creerlo. Aseguran muchos filósofos que es contemplar los objetos y las personas. Entonces yo te amo. Te amo porque te contemplo sin que tú te des cuenta -o tal vez sí lo hagas pero me castigas con la esquiva de tu indiferencia-. Te amo porque cada día veo, miro, observo, contemplo tus pasos por los pasillos y por la calle. Te amo porque me llevo tu semblante para casa y hasta en el fondo del vaso se dibuja tu figura. Te amo porque hay algo que me dice que tú quieres que te ame. Y, si tú me lo pides, yo no podré negarme.
Pero vas a dejarme que te diga que mi amor no me pide tu voluntad ni quiero que el tuyo me pida la mía. Déjame que te exija, para que mi amor sea hermoso, que vivas en el reino de la libertad. Porque te quiero libre como el aire de cada día, porque te exijo libre como un reloj sin mandos, porque te pido libre como el canto de un pájaro, porque necesito la certeza de que tú eres más tú solo porque eres tú, porque los demás son otros desde que tú eres tú, porque eres un ser irrepetible desde el momento en que eres un ser, porque tus deseos son tuyos y nadie tiene que traspasar tus fronteras, porque el mundo se ha hecho para que tú lo violes y no para que tú seas violada…, porque todo te mira y te contempla y yo te quiero libre.
Por todo eso y por mucho más, me vas a permitir que yo te siga contemplando como acto supremo de mi amor. Porque cada mirada será nueva y tú serás siempre nueva en mi mirada, porque tú soñarás tu mundo y será solo tuyo, porque cada mañana el sol saldrá para ti y tú lo mirarás también y le agradecerás su presencia, porque cada fin de semana nadie te pondrá pegas ni cortapisas a tus horarios, porque nada ni nadie podrá poner un pie sobre tu vida, porque beberás a chorros el zumo de esa vida, porque no deberás a nadie los gozos ni las sombras, porque tú serás tú.
Y aun un esfuerzo más he de pedirte. Porque te quiero libre y no de nadie. No seas ni de ti misma, sé toda fuerza viva, corazón reventado, alma que estalla, cómete tus vestidos y tus modas, descansa en el desnudo, sé una diosa menor de tus anhelos, refréscate y anúnciate libérrima, no busques ni permitas que nadie embride tus caricias, mira de frente al mundo, ríete del espejo y de la noche, despierta con la inercia y con la esencia, no des tregua al deseo, sáciate con las risas, dibuja una sirena y descúbrete en ella, no des pábulo al dicho ni quieras que te quieran, no busques otros dioses ni siquiera a ti misma. Y nunca serás mía, pero tampoco tuya.
Somos todos esfuerzos sin sentido, ballestas sin destino, proyectiles sin blanco, aguas en mares. Rompamos los estanques, las paredes, que las tardes nos pillen siempre sudando amores, asustando a la vida, comiéndonosla a muerdos, sin tiempo para nada si no es para ella misma.
El amor, de esta forma, será mucho más largo y acaso más profundo. Porque tú te irás lejos y yo seguiré viendo tu figura, dirás adiós a todo sin saber que te sigo por todas las esquinas, renovarás tu vista sin estar yo delante, seguirás cumpliendo tu sagrado deber de ser tú misma, y haré verdad los versos “mil gracias derramando / pasó por estos sotos con presura, / y yéndolos mirando, / con sola su figura. / vestidos los dejó de hermosura”.
En fin, lo dicho, amada, déjame que contemple tu figura y así seré feliz. Si ha de ser algo más aquí lo espero, con la mirada alta, con el sentir pausado. Un abrazo muy fuerte y sé tú misma.

4 comentarios:

mojadopapel dijo...

Maravilloso sentimiento.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Ayer te lo escuché en un entorno bucólico. Hoy lo leo con más calma y me parece soberbio.

Antonio dijo...

Gracias

Begoña Ruiz dijo...

Bello y profundo.