miércoles, 3 de junio de 2026

FRANCISCO DE VITORIA ARTICULA EL DERECHO INTERNACIONAL Y PONE RESTRICCIONES A LA GUERRA

 Se cumple el quinto centenario de la llamada "Escuela de Salamanca", que puso las bases de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional. Predicó con fuerza contra las guerras, de tan desgraciada actualidad en nuestros días y con tan poco seguimiento de sus principios.

FRANCISCO DE VITORIA ARTICULA EL DERECHO INTERNACIONAL Y PONE RESTRICCIONES A LA GUERRA

Homenaje a la “Escuela de Salamanca” en su quinto centenario

 

Coherencia y bien común sientan las bases

para una ética justa y compartida.

Las partes que componen un conjunto

no son abandonados elementos

que han de ser a su vez considerados

con cualidades propias y distintas:

Cada ser es coherente y representa

una forma de ser del bien común,

de ese todo que forman todos juntos:

el ser salva al conjunto, porque ya es el conjunto

y el conjunto refleja las bondades

que viven en el ser como individuo.

Son los seres iguales en derechos

en todas latitudes y contextos.

Debemos legislar desde esta base:

La dignidad como algo universal

y derecho de todo ser humano.

 

Aplica estos conceptos a la guerra,

que tantos infortunios ocasiona.

Si existe -o existiera- guerra justa,

habría de cumplir estrictamente

algunas condiciones para ello:

la intencionalidad o fines de la misma:

si no se halla un fin justo, no se inicie;

proporcionalidad entre las partes

y nunca aplastamiento del que tiene

las fuerzas más potentes de su parte;

no atacar a personas inocentes

(si acaso no son todas casi siempre):

niños, ancianos, gentes indefensas;

buscar un juez neutral cuando no exista

acuerdo racional entre las partes;

practicar cívica desobediencia,

negando la asistencia voluntaria

a una guerra injusta y arbitraria;

trabajar sin descanso en todo tiempo

en busca de la paz y contra el hecho

de cualquier lucha, guerras o contienda.

 

Vendrán siglos futuros, causas nuevas,

guerras que olvidarán estos preceptos

y actuará el ser humano como necio

animal de costumbres rechazables

que no logra entender que todo es malo

sin amor y justicia entre los hombres.

 

Aquí, desde la docta Salamanca,

para América, Europa, para el mundo

y para la conciencia, que despierte

la acción de cada ser y del conjunto

de todo lo que puebla el universo.