lunes, 15 de diciembre de 2025

LA LLUVIA ME REGALA LA TRISTEZA

 

LA LLUVIA ME REGALA LA TRISTEZA

 

La lluvia me regala la tristeza

en todas esas gotas que golpean

la transparente paz de los cristales.

Cada gota señala un recorrido

y mil gusanos líquidos caminan

como buscando el suelo, donde unirse

en un solo caudal. Todas las gotas

se miran extrañadas, cual si fueran

deportistas en cruel competición.

El aire modifica su textura, planifica

el surco en que han de dar su último aliento.

Agua y viento se abrazan en un baile

que canta una balada vespertina

en el sonoro suelo del cristal.

 

Mi mirada traspasa la ventana

y ensaya el mismo baile con nostalgia,

por no poder cantar la melodía

que entonan en sus notas esta tarde

agua y viento a la vez. El cielo mira

la danza y la bendice. Yo retorno

al interior tranquilo de la sala

y entono en pensamiento los compases

que me suscita en grises la memoria

de todo lo que el tiempo no olvidó.

1 comentario:

mojadopapel dijo...

Nostálgica y triste, pero bonita.