jueves, 20 de octubre de 2022

INDICIOS EXPANDIDOS

 

INDICIOS EXPANDIDOS  

       

. Vivir en la atalaya de los años,

y echar la vista atrás,

y ver un álbum lleno de memoria;

y echar la vista al frente,

en busca de las luces del futuro,

y ver tan solo niebla, sombra, nada.

 

 

. La lluvia se derrama por las calles

con ganas de brindar dedicatoria

a todos los que miran hacia el cielo

y se funden en líquidos abrazos.

 

 

. Husmeando en el concepto de vejez:

Un viejo no es aquel que un día fue joven

y fue gastando fuerzas en el tiempo,

sino el que desconoce por completo

a aquel joven que fue y ahora se pierde

entre los brazos negros del olvido.

 

 

. Un deseo para todo el que lo quiera:

No solo añadir años a la vida;

también llenar los años de más vida.

 

martes, 18 de octubre de 2022

DEL VERDE AL AMARILLO

DEL VERDE AL AMARILLO

La alquimia que combina la luz del sol y la presencia de la lluvia provoca la manifestación del arco iris. En él se dan cita los colores en toda su amplia gama y en él destella el cielo cuajando una corona de luz protectora que deslumbra a los que andamos a ras de tierra.

Pero no siempre es necesario tal acuerdo. La tierra y el cielo hacen su trabajo calladamente y guardan en su seno los colores. La naturaleza labora en silencio. Cuando llega la hora, nos los van enseñando y nos recuerdan que todos en conjunto vivimos vestidos según ha decidido la naturaleza en sus diversas estaciones.

Los sitios de sierra, mucho más que los de llanura, conocen muy bien la diferencia entre paisajes desnudos de invierno y paisajes vestidos en verano y otoño. Un día indefinido, algo se va colando desde el suelo, un airecillo fresco que encuentra cobijo por las noches y tarda en despedirse por el día, un regustillo olvidado en ponerse unas mangas de camisa, un sol que va achicando su camino por las horas del día y de la tarde… Y en sentido contrario en primavera.

Y, de pronto, la luz entre las hojas de los árboles. Aquel verde tan tierno que se asomó a la vida el mes de marzo y que se hizo más terso y generoso con los días de abril y mayo, fue calmando sus fuerzas y sus brillos, asentando su arrojo y su lujuria con los fuertes calores del verano. Por el camino fuer perdiendo empuje y dejando en el suelo el tributo de algunas hojas muertas, pero eran más la gracia de sus sombras y el placer y sabor de su frescura.

El verano lo aupó a las ramas de los árboles y lo alejó del suelo y su sequía. Allí vivió unos meses, altivo y engolado. Pero el verde ya no era el mismo: se había hecho más oscuro y enfrentaba la luz con menos brillo.

El otoño le hurtó horas de luz y el sol no fue ya rey tan poderoso. El verde se hizo pobre y habitó donde vive el amarillo. Las hojas fueron mucho menos fuertes y empezó la carencia de la sabia; eran pobres sedientos suspirando por un poco de luz y de calor. Como cansadas y con mal de altura, notaron el empuje del viento y con él decidieron bailar un baile por los aires. El fin de tanta danza reposaba en el suelo. Y el verde era ya carne de amarillo, vestimenta de luz y desencanto.

El ciclo está cumplido. Solo quedan los ocres más oscuros, últimos resistentes a rendirse a la fuerza del otoño. Todo es policromía en la paleta.

El suelo ha recogido todo el peso, toda la desnudez queda en las ramas, vigilantes perennes a la espera de un renacer de verdes primigenios en los meses de nueva primavera.

Del verde al amarillo, del amarillo al verde. En medio anda la vida; y en la vida, nosotros, partes del arco iris y de esas sensaciones que nos llevan por el túnel del tiempo y del espacio, conciencia de las cosas, creadores de tiempo, inventores continuos de la vida.

sábado, 15 de octubre de 2022

BRINDIS PARA UNA COMIDA FAMILIAR

 BRINDIS PARA UNA COMIDA FAMILIAR

Ya mediado el mes de octubre,

cuando el otoño cuajaba,

se cita reunión de primos

en mesón Cuatro Calzadas.

Vienen de distintos sitios:

de Valero, Salamanca,

de Ledesma, de Madrid

y de la ciudad de Ávila…

 

A la hora del mediodía

allí todos se juntaban.

Cruzan saludos, abrazos,

sus novedades repasan

y, al cabo de un largo rato,

a la mesa se sentaban.

 

Antes de calmar su hambre

un anuncio les llegaba

para que, en forma de brindis,

a todos los saludara.

El interior de ese brindis

contenía estas palabras:

 

«Brindad por vosotros mismos

y por los de vuestras casas,

por los presentes y ausentes,

que tanto amor os mostraran.

Sois lazos de una cadena

que por el tiempo volaba.

Recordad a vuestros padres,

que la vida os regalaran

y en muchos días de dudas

tantos cuidados os daban.

Que se sientan orgullosos

porque no os falta de nada,

y que estén en el recuerdo

de todas vuestras palabras.

Bebeos la vida a tragos,

como si fuera agua clara,

que la vida es solo una

y el tiempo todo lo gasta.

 

Y, por encima de todo,

sed buenos, con eso basta.

 

Salud y abrazos y besos

de este juglar que aquí os habla».

 


miércoles, 12 de octubre de 2022

HISPANIDAD

HISPANIDAD

Como todos los sustantivos que llevan a su cargo este sufijo –idad, este de hispanidad nos deja también un poco con la inquietud de lo impreciso y lo misterioso de lo abstracto. Tal vez por ello se define como «carácter genérico de todos los pueblos de lengua y cultura hispánica». Échale guindas al pavo. «Carácter genérico», «todos los pueblos», «cultura hispánica». El legislador, en este caso el fijador del concepto, o sea, el DRAE, parece que se las ve y se las desea para contentar a todos y termina por dejar a todo quisque con el trasero al aire.

¿Qué incluimos en eso de carácter genérico: costumbres, lengua, historia, religión, leyes…? ¿Cuáles son TODOS los pueblos hispánicos? ¿Qué variantes componen lo que entendemos por cultura?

De todos los elementos que conforman este aparente batiburrillo, tal vez sea el de la lengua el que mejor visualiza una herramienta común en eso que llamamos mundo hispánico. Pero es que hasta este es contestado por unos y por otros. Pregúntese, si no, a una buena parte de catalanes y vascos. Hágase lo mismo con los movimientos indigenistas de muchas naciones de América. El resultado no es precisamente muy alentador en cuanto a la defensa de una herramienta que verbalice las voluntades de tantas personas. En las demás variables casi no merece la pena indagar para no venirse abajo en los ánimos (como si fuera uno el culpable de las desigualdades en Hispanoamérica y no los herederos de los españoles que allí se quedaron y sus descendientes, que ahora son los que manejan los hilos de aquellas comunidades: venga ya, hombre...) .

Hoy se celebra en medio mundo el día de la Hispanidad. Y se hace con fórmulas, intensidades y criterios muy desiguales. Si encogemos el círculo y lo aplicamos solo a España, tampoco nos refleja el espejo una imagen muy positiva: unos silbando al presidente del Gobierno; otros dando vítores al ejército, como si de un salvador divino se tratara; algunos presidentes de Comunidad dando la espalda a todo lo que huela a España; y el resto de la ciudadanía observándolo todo con enfado o incluso con desdén y lejanía.

¿Cómo se concreta hoy eso de HISPANIDAD? Cuando los miembros de una familia no quieren, no resulta sencillo celebrar con éxito ningún cumpleaños, ni siquiera el de la madre, como elemento común de la familia. Y la familia de la HISPANIDAD, por desgracia, está muy desunida. Pareciera que la labor de cada hijo consistiera precisamente en mostrar la animadversión al resto de los hermanos y de la madre. Si cada miembro de la familia se esforzara en ver qué puede aportar al resto en lugar de gastar todas sus energías en reclamar sus derechos, otro gallo nos cantaría y otra sería la celebración de la HISPANIDAD. Nunca para dar voces ni para sacar pecho, porque errores y descosidos se le ven al traje de la Historia, de nuestra Historia, por todas partes; pero sí para sentirse herederos de tantos que nos legaron su ejemplo y nos aportaron tantas cosas positivas, sin las cuales no sabríamos explicar nuestro presente. Y, como se ha dicho tantas veces, pidiendo perdón por lo mal hecho; pero sin dejarnos avasallar por los que, desde otras culturas, tanto tienen que mirarse y corregirse a sí mismos y a sus quehaceres.

Cuesta pensar por qué no se modifica la visión negativa para convertirla en una esperanza positiva que anime a todo el mundo en la búsqueda de un futuro mejor para todos, sin revanchas y sin supremacías de ningún tipo. Pero esto tal vez sea pedir peras al olmo o sembrar cotufas en el golfo. Tal vez.

lunes, 10 de octubre de 2022

DÍAS REUNIDOS 2014

 DÍAS REUNIDOS 2014

Me llegan ejemplares de la que ya es sexta entrega de la serie Desde mi terraza. Días reunidos. Estamos casi en la mitad de lo que pretende seguir hasta nuestros días. Los textos ya están escritos y solo falta la voluntad editorial de imprimirlos. Estamos en ello. Me siento contento.

Con la suma de todos ellos, espero configurar una imagen bastante fidedigna de lo que ha ido pasando por mi mente durante todos estos años en un conjunto amplio de variables, que van desde la filosofía a la poesía, o desde los asuntos sociales a los más particulares. Al fin y al cabo, como decía Unamuno, Nada hay más universal que lo individual.

Siempre he aspirado a que lo que puede parecer una anécdota termine por elevarse hasta el nivel de categoría, o al menos hasta convertirse en el indicio de una idea. El desarrollo queda para el lector, al que le pido este esfuerzo. Lo demás es todo suyo.

 

 






jueves, 6 de octubre de 2022

LA EDUCACIÓN Y LOS PIJOS

 LA EDUCACIÓN Y LOS PIJOS

Ni halagar demasiado a los jóvenes ni despreciarlos en exceso: ambas son dos muestras de vejez. Arranco con tal sentencia porque me sirve de base para la idea que hoy quiero exponer. Tal vez debería haber partido de la anécdota, pero poco importa.

Resulta que, en un colegio mayor de los madriles, adscrito a la Complutense, un numeroso atajo de muchachos pijos (la estancia en el mismo cuesta un ojo de la cara) se ha desayunado con un despelote de exabruptos e insultos machistas a otro grupo de chicas. Nada nuevo: el asunto se repite por estas fechas en muchos otros lugares que rondan el contexto universitario.

Que los hechos no tienen un pase y deben ser condenados es algo que no ofrece dudas.

Hay al menos dos consideraciones que van más allá de los hechos y que son los que elevan la desagradable anécdota hasta el nivel de categoría. Y a mí, con perdón, es lo que más me preocupa.

La primera de ellas me anima a considerar qué tipo de gente es el que comete tales tropelías. De estos polvos vendrán los futuros lodos y a más de uno de estos arrogantes pijos (el dinero aguanta matrículas y el que aguanta gana y termina con el título en la mano) se le verá en puestos de esos que llaman de responsabilidad social, dictando leyes, impartiendo justicia, seleccionando personal o decidiendo por otros muchos y modelando su actividad vital. Y lo pagaremos todos, pero sobre todo los de menos poder adquisitivo; también los que tienen que labrarse un porvenir a base de esfuerzo personal, de becas y de trabajo añadido.

La segunda creo que aún tiene mayor alcance. Se tiende a asociar ciertas actividades a edades distintas, y son de uso continuo frases como estas: «Son jóvenes, hay que entenderlos». «Ya se les pasará con el tiempo». Y así toda una ristra de tópicos más. No niego la importancia que la biología posee en el desarrollo vital de cada uno de nosotros, pero me opongo radicalmente a ceder todo a ese impulso. Si así fuera, tendríamos que dejar a los niños que hicieran lo que su impulso les pida, por ejemplo. Y no lo hacemos, ni debemos hacerlo. Pues creo que lo que sirve para los niños lo podemos aplicar a los jóvenes, a los adultos, a los maduros y a los ancianos… A todo el mundo. La educación (ex + ducere, conducir fuera de, sacar del camino, buscar el camino adecuado, reconducir…) no nos invita a dar el placet a todo, sino a negar aquello que, desde una concepción racional, comporta perjuicios para el que realiza esos hechos. Si así fuera, tendría que ser, precisamente en la edad juvenil, cuando más cuidado deberíamos poner en regular y hasta prohibir estas acciones; que ya habrá tiempos en las que esto resulte más sencillo. Esta sería, creo, una concepción de la educación distinta a aquella basada en un sencillo laisser faire, laisser passer, que tan bien le viene a este atajo de privilegiados. En la educación, hay que dejar que se desarrollen todas las potencialidades que lleva en sí la persona, pero esto poco o nada tiene que ver con la necesidad de regular los impulsos más elementales, que nos conducen hasta el nivel ínfimo de los brutos y animales.

Por desgracia, toda esta serie de ‘novatadas’ se repite cada principio de curso en demasiados lugares próximos al ámbito universitario. Ya se sabe, «son jóvenes, son así, no pasa nada».

Como respondo cuando se me acerca un perro y el dueño me dice «no tengas miedo, no hace nada». No hace nada hasta que hace.

martes, 4 de octubre de 2022

EL AMOR

          EL AMOR

…cuando el amor se olvida, / ¿sabes tú adónde va?  Bécquer

 

¿Es el amor eterno -me pregunto-

mientras lo siento dentro y me posee,

mientras me hace ser otro y ser yo mismo

en un desdoblamiento enajenado?

¿Y cuando se vacía de mí mismo

y me descubro frío y solitario?

 

Eterno y absoluto es mientras dura,

pues ya no puede huir sin dejar huella

en quien sintió la fuerza de su fuego

por más que ya sus llamas no lo alumbren.