miércoles, 24 de diciembre de 2025

FELICITACIÓN NAVIDEÑA

 

PARA ESTAS NAVIDADES

Y PARA EL AÑO QUE EMPIEZA

 

Tener el corazón iluminado

y el ánimo dispuesto en positivo.

Prestar la voluntad y la mirada

al bien y a la verdad para que llene

los días y los meses de alegría.

lunes, 22 de diciembre de 2025

FIN DE AÑO

Con un mínimo cambio de solo una palabra, me apropio de mí mismo y repito felicitación para el nuevo año. En busca del amor, el bien y la belleza. Buen año. 

FIN DE AÑO

 

He de cerrar de nuevo el calendario

de mis días sembrados en el tiempo

de dos mil veinticinco.

Todo es memoria ya. En estos meses

he alzado la mirada y el misterio

me sorprendió sumido en el asombro.

Lo que era piedra o nube, por ejemplo,

se convirtió en amor, bajo el amparo

de lo que le prestaba mi mirada.

Fui creador, adivino, brujo, mago,

alquimista de todas las sustancias.

He abierto el pecho al paso de los días

y jugué al escondite muchas tardes

con las cosas sencillas.

Quizás he amado poco y es posible

que no esté en condiciones

de aprobar el examen de la tarde,

cuando solo es amor lo que interesa.

(Tal vez soy un quejica

y me quejo de vicio:

no lo tengáis en cuenta).

He visto pasar horas infecundas,

he conquistado cimas imposibles,

he buceado hasta el fondo, con peligro

de ahogarme muchas veces,

y otras he sucumbido a la indolencia.

 

Tengo a la vista un cuadro panorámico

con varias tachaduras y otra parte

con figuras mejor elaboradas;

en él he trabajado todo el tiempo.

Hoy ya le pongo marco y esta firma

que tiembla al contemplar que, acaso pronto,

será pasto del tiempo, del espacio,

y, si el azar no acude en su socorro,

acaso del olvido.

No lo dejéis que muera

solitario y frío.


lunes, 15 de diciembre de 2025

LA LLUVIA ME REGALA LA TRISTEZA

 

LA LLUVIA ME REGALA LA TRISTEZA

 

La lluvia me regala la tristeza

en todas esas gotas que golpean

la transparente paz de los cristales.

Cada gota señala un recorrido

y mil gusanos líquidos caminan

como buscando el suelo, donde unirse

en un solo caudal. Todas las gotas

se miran extrañadas, cual si fueran

deportistas en cruel competición.

El aire modifica su textura, planifica

el surco en que han de dar su último aliento.

Agua y viento se abrazan en un baile

que canta una balada vespertina

en el sonoro suelo del cristal.

 

Mi mirada traspasa la ventana

y ensaya el mismo baile con nostalgia,

por no poder cantar la melodía

que entonan en sus notas esta tarde

agua y viento a la vez. El cielo mira

la danza y la bendice. Yo retorno

al interior tranquilo de la sala

y entono en pensamiento los compases

que me suscita en grises la memoria

de todo lo que el tiempo no olvidó.

lunes, 8 de diciembre de 2025

INMACULADA

 

 INMACULADA

Los calendarios marcan como festivo este ocho de diciembre. Tradicionalmente se ha llamado el día de la Inmaculada, haciendo referencia religiosa a la Virgen María. El dogma de la Purísima Concepción es una creencia católica que afirma que la Virgen María, desde el primer instante de su concepción, fue preservada por Dios de toda mancha de pecado original, siendo así la primera y única persona completamente libre de pecado. Fue proclamado formalmente por el Papa Pío IX en 1854, estableciendo que María fue redimida de manera anticipada y singular por su futuro hijo. Así se libraba del dichoso pecado original, ese que nos tiene a todos acongojados y sin saber qué coño hemos hecho para que la tal carga de miedo caiga sobre cada uno de nosotros.

¡Ay de las religiones que se basan en el miedo, en  el pecado y en el castigo, en lugar de buscar sus fundamentos en el amor...!

El dogma ajusta muy bien a los intereses de la iglesia católica y no incita a la crítica a casi nadie, pues supone un día más de fiesta para descansar y llenar las calles y carreteras de personas en busca de no se sabe qué. Mañana será otro día y aquí paz y después gloria.

Pobre mujer esta María, si es que realmente existió: nada menos que, sin comerlo ni beberlo, se encuentra separada del resto de los mortales y elevada a “sin mancha” e “inmaculada”, que son la misma palabra y significan lo mismo. “Bedita tú entre todas las mujeres”. Para que así no sea manchado “el fruto de tu vientre, Jesús”.

Qué cantidad de virguerías y de revueltas para tratar de dar divinidad a ese Cristo que, si no, se nos escapa de las manos y se nos viene a ser como cualquiera de nosotros, y acaso también cargado con el peso del pecado original.

Y que nadie se olvide: todo ello repleto de connotaciones reproductivas. La Virgen María es inmaculada; ¿y las demás mujeres? Jugar con algo tan extraordinariamente maravilloso como es el hecho de dar a luz, de traer un nuevo ser al mundo, es muy peligroso y puede traer consigo las reacciones más inesperadas.

Creo que no hay en toda la Historia de las historias ninguna que se aproxime a todas las vueltas y revueltas que la doctrina de la iglesia ha ido dando con tal de que sus explicaciones se ajusten a sus creencias.

Pero de todas las figuras ninguna como la Virgen, que tiene que hacer de puente entre las carencias humanas y los misterios divinos. Qué sentimiento de ternura me produce imaginarme su figura en medio de tanto misterio y de tantos designios desconocidos. Apenas le queda el acatamiento, pronunciar el fiat y tal vez asombrarse ante todo lo que se le venía encima.

Es, claro, la figura más humana que la religión ha creado para conformar su doctrina. Si lo que conforma la imaginación tuviera visos de verdad...

viernes, 28 de noviembre de 2025

LO IMPORTANTE

 

LO IMPORTANTE

Cualquier manual de teoría literaria o diccionario de términos filológicos recoge las definiciones de sinécdoque y de metonimia como recursos que toman la parte por el todo, o usan un término por otro por la contigüidad que poseen. Así “espada” por “torero”, o un “jerez” por un “vino de la comarca de Jerez”. Eso nos permite ampliar y recrear la realidad a nuestro antojo y mostrarla desde caras muy diferentes.

En la práctica diaria, todos somos poetas y ensayistas, pues usamos estos y otros recursos cuando hablamos con cualquiera e intercambiamos información. No, no somos escritores por ello: lo hacemos sin conciencia y sin notar el valor de transformación que conlleva. Los creadores, en prosa o en verso, utilizan estos recursos con conciencia de que lo están haciendo y para qué lo están haciendo. Por eso los seleccionan, los escogen, los regulan, los ordenan y los hacen aparecer y desaparecer según su criterio. Unas veces aciertan más y otras fracasan en el intento.

Pero decía que todos los usamos estos recursos en la conversación diaria, cuando hablamos del tiempo, cuando “cortamos un traje” a los vecinos o cuando arreglamos de un plumazo el mundo.

En estos últimos días se habla en todas partes de los cincuenta años transcurridos desde el final de la dictadura, de la sentencia condenatoria al fiscal general del Estado, del enjuiciamiento a los responsables de la DANA de Valencia, del enjuiciamiento a varios exdirigentes del PSOE, del rifirrafe continuo de los partidos y sus descalificaciones, de los partidos de fútbol...; qué sé yo, de todo lo humano y lo divino.

Pues en todos los asuntos introducimos sinécdoques y metonimias a gogó. Dicho de otro modo, nos acogemos a aquella parte que nos favorece y con ella abanderamos o echamos por tierra todo el contenido de lo que juzgamos. Esto lo podemos aprovechar desde un sitio y desde otro, con apariencia de tener razón.

Cualquier ejemplo nos sirve. Tomemos el que acaso sea el más extremo: la dictadura que sufrió este país durante cuarenta años. Ahora se produce el cincuenta aniversario de su desaparición («Buen don Guido, ya eres ido, y para siempre jamás»). Alguien afirma que en ese periodo se produjeron cosas positivas; otros aseguran que ese fue un período negro de nuestra Historia. ¿Quién tiene razón? Pues seguramente ambos. ¿Quién puede negar que, aunque solo sea por pura fórmula aritmética, algo se haría bien a lo largo de tantos años? ¿Quién puede negar que se produjeron atropellos sin fin durante esa larga noche de los tiempos?

¿Hay un empate en esta disputa? ¡En absoluto! Inmediatamente asoma el peligro terrible de la equidistancia («todos son iguales») y el del desánimo por parte de quien no analiza y se deja llevar por la comodidad de lo genérico. Entonces, ¿quién engaña? Pues aquel que toma la parte por el todo y se olvida de que el todo es mucho más que la parte.

¿Qué favor le hace a su postura aquel que rechaza de manera absoluta la afirmación del contrario y no defiende la suya ordenando en importancia lo que es importante y colocando en segundo orden lo que es menos importante? ¡Ninguno! Hay mil argumentos y ejemplos para dar a entender que la dictadura es mala por sí misma, con independencia de que produzca algún elemento positivo. Una breve lista de calamidades y de privaciones en ella: enjuiciamientos y asesinatos sin garantías, falta de libertades de todo tipo, asociaciones, desigualdad ante la ley, no diversidad de opiniones, no participación de todos, responsabilidad no compartida, organización social controlada, eliminación de los poderes que no se basan en la razón... Mil razones. Por cierto, también aquellas que tienen que ver con el progreso económico (¿cuáles son las dificultades económicas de los jóvenes actuales, comparadas con las que sufrimos muchos niños de la dictadura?) Por favor, lean, pregunten, comparen y decidan. Y ahora me sitúo en el otro sitio: ¿Voy a negar por ello que existan dificultades en la actualidad? Pues claro que no.

La realidad es siempre múltiple y un hecho hay que defenderlo sabiendo organizar y jerarquizar las razones: las más importantes no anulan, pero colocan, a las más débiles en segundo o tercer escalón.

En este esquema mental me gustaría que se produjeran los razonamientos. De un lado y del otro.

Cuando así no sucede, ¿qué nos pasa? Pues lo que estamos viendo; que la polarización nos invade, la razón se esconde y aparecen la exageración, la exclusión y el enfrentamiento continuo. El peligro de la equidistancia asoma y el desánimo puede hacer mella en mucha gente.

Por desgracia, este ejemplo extremo se puede trasladar fácilmente a la actualidad política, social y hasta personal.

Fui aprendiz de carbonero en la niñez, no hortelano; pero sé que los rábanos no se han de coger por las hojas, pues corremos el riesgo de que se nos queden enterrados.

Una hermosísima canción pedía en su letra distinguir «lo que tiene importancia» de «lo importante». Pues eso. 

jueves, 27 de noviembre de 2025

EXAMINO LA ATMÓSFERA CELESTE

 

EXAMINO LA ATMÓSFERA CELESTE

 

Examino la atmósfera celeste

en esta tarde luminosa y lenta

de un noviembre de otoño. Mi mirada

se dirige a la luz de las estrellas.

El cielo es todo azul. Dios está en calma.

Es la naturaleza un sueño dulce.

 

Mi estado de confianza dura poco,

solo mientras recuerdo otros sucesos:

los hechos desgraciados producidos

al amparo engañoso que provoca

la civilización y sus acosos

-Hiroshima es de fuego y Nagasaki

es un grito terrible entre cenizas-;

hay tsunamis, volcanes, terremotos

que rugen con su furia desatada

y anuncian que ellos solos son bastante

para expandir la muerte y el abismo;

nadie sabe si hay vida en otros mundos,

y, si la hay, desconocen la existencia

de este exiguo y minúsculo planeta;

hay plagas y epidemias y tragedias...

 

Miro al sol y le pido humildemente

que atempere sus rayos, y a la atmósfera

que siga en equilibrio mucho tiempo,

como boina que ampara la existencia

de ese rastro de vida que me acoge.

 

En esta situación, me veo inquieto,

me puede el pesimismo, me persigue

un rastro de tristeza y de desánimo.

Una nube traspasa el horizonte.

Un pájaro se posa en una rama.

Hay personas del brazo paseando.

 

Miro de nuevo al sol y al firmamento

y entono una oración en el silencio.

jueves, 20 de noviembre de 2025

LOS PÁJAROS A LAS ESCOPETAS

 

LOS PÁJAROS A LAS ESCOPETAS

Creo que ya he utilizado alguna vez este marbete popular, pero no me importa repetirlo.

Resulta que, el mismito día del dichoso aniversario, una sala del Tribunal Supremo se despacha con la sentencia (aunque sea con el formato tan frecuente del filtrado) que condena al fiscal general del Estado, dicen que por revelación de secretos, aquella noticia que había dado a conocer antes un asesor perverso, verrugado, malencarado y bachiller llamado Miguel Ángel Rodríguez, que ya traía tras de sí una amplia trayectoria de hechos de la peor calaña e intención.

Las sentencias se acatan, pero no hay por qué compartirlas. Para un estado de derecho, la verdad es la verdad judicial. ¿Hay que repetirlo más veces? Por eso se acata.

Pero

«No he de callar por más que con el dedo,

ya tocando la boca o ya la frente,

silencio avises o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?

¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?

¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,

puede hablar el ingenio, asegurado

de que mayor poder le atemorice...».

Francisco de Quevedo. Epístola satírica y censoria...

Cuesta pensar en la bondad y en el asiento jurídico de esta sentencia a la vista de lo que se ha conocido del juicio y de los testimonios que en él se han aportado y que se deben valorar como prueba. Esta vez parece que de poco o de nada han servido.

Cuesta tanto o más discutir y polemizar con un alto tribunal, compuesto, se supone, por personas muy cualificadas y que no deben dejarse llevar por tendencias ideológicas personales, tan lícitas como obligatoriamente separadas del análisis de las pruebas.

Pues, a pesar de esas costas, que asumo en mi debe, tengo que confesar que no entiendo la resolución. Y mucho menos con una justicia tan garantista como la española.

Es cierto que la legislación siempre concede un margen de interpretación, porque la vida no cabe encerrarla literalmente en la ley y en los preceptos; por eso la interpretación de los tribunales y los márgenes en los castigos: de tanto a tanto. No me cabe en la cabeza ni en ningún margen legal o temporal la solución que le han dado a este caso. De nuevo, los pájaros se han vuelto contra las escopetas, y lo que fue en origen una confesión de un defraudador confeso y la propagación de un bulo por parte de un asesor perverso, verrugado, malencarado y pendenciero se ha vuelto contra quien señaló que algo era incorrecto y que la verdad era algo totalmente distinto a lo que se propagó.

Acepto también que la sentencia tendrá sus considerandos y sus explicaciones, que no está redactada y que habrá que atenerse a esa redacción. Y todas las consideraciones que se me quieran hacer. A día de hoy, me parece un disparate mayúsculo que hace que se pierda algo más la confianza en la justicia si es que no andaba ya bastante perdida.

También sé que habrá algunos que le den la vuelta al enunciado y sostengan que qué bemoles tiene el tribunal para juzgar en contra de casi toda la opinión pública. Tienen su derecho, pero con su pan se lo coman.

La inferencias y consecuencias que de esta sentencia se derivan creo que son mayúsculas y que casi todas irán en beneficio de aquellos verrugados y malencarados que propagaron el bulo, así como de todos sus correligionarios. No entro ni a enumerarlas porque me asusto.

El tiempo dirá. Hoy no es precisamente un buen día para mi forma de pensar.

lunes, 17 de noviembre de 2025

FILOSOFÍA POPULAR (GRUPO MAYALDE)

 

FILOSOFÍA POPULAR (GRUPO MAYALDE)

En conmemoración (espero que también en celebración) de que hace ahora medio siglo que se instauró el sistema democrático en España (poco importa si fue en la muerte del dictador o en el momento en el que se votó la Constitución), se ha preparado una serie de actos públicos que lo recuerdan y que invitan a la reflexión. El título general era este: Ciclo de conciertos “España en libertad, 50 años”.

Uno de ellos se celebró ayer mismo en el teatro Cervantes de Béjar. La variable elegida era la de la música (“Sonidos de la democracia”) y el grupo que lo escenificaba era Mayalde: La Maya-Aldeatejada, Eusebio, Pilar y familia. En el telón de fondo, la Delegación del Gobierno de Salamanca y nuestros impuestos.

El teatro estaba lleno desde bastantes minutos antes del comienzo. Difícil encontrar un sito tan espectacular como este histórico teatro bejarano, que tanta tradición atesora, y contar con el grupo Mayalde, portador de las mejores esencias de la música folclórica.

No puedo tener más que encendidos elogios para lo que son y representan las personas creadoras del grupo Mayalde. Los conocí hace cincuenta años, en esos albores de la democracia y en el empeño común de dar a conocer este tipo de música de tan honda raigambre entre las personas más sencillas y que siempre habían hecho y siguen haciendo comunidad. Eusebio mismo lo recordó al comienzo nombrando entre la nómina de grupos el de Oro Viejo, aquel conjunto de amigos amantes de la música al que dediqué y dedicamos tantos ratos y cuya huella aún queda por ahí. En público quedamos en darnos un abrazo al final del concierto.

No conozco a nadie que sepa llevar el telón de fondo de un espectáculo con sus explicaciones como lo hace Eusebio. Él es el alma de todo lo que acontece encima de las tablas; sus palabras ponen causa, pausa, mitificación y desmitificación, guasa y seriedad a todo lo que después es música y canción, instrumentos y escenificación. En varias ocasiones acudió a la palabra FILOSOFÍA como base racional de todo lo que allí se cocía. De modo que aquello que una buena parte de la propaganda más barata y bullanguera entiende como cosa vulgar resulta que tiene su fundamento en una base filosófica que explica las costumbres, los gustos, las relaciones y la convivencia de las gentes de la intrahistoria; es decir, de todos los que viven las historias más cotidianas porque las han oído y recibido de sus mayores y se encargan de tansmitirlas a sus descendientes de la manera más sencilla y próxima. Detrás de todo está la filosofía de la vida, una manera de interpretar los quehaceres y las sensaciones más sencillas y a la vez más hondas. Repito: no conozco a nadie que sepa explicar de manera más precisa y firme el esquema de valores que comporta la música y la representación de este tipo de cultura. Inevitablemente, aparece el contraste con algún tipo de música más actual, que no hace otra cosa que disfrazar los elementos de la música más tradicional con disfraces ruidosos que aíslan a la persona de la participación; aunque la reúna por miles en lugares en los que ni se puede oír ni se puede pensar. Mil gracias y mi admiración más absoluta.

El colofón más espectacular se produjo con la traca final. La experiencia, el buen hacer y la convicción en los valores que muestra siempre Eusebio (porque cuanto más convencido está uno de lo que hace más fuerza tiene para convencer a los demás) consiguieron que prácticamente todas las personas intentaran un baile en forma de pasodoble en los pasillos y entre las butacas del teatro. ¿Alguna vez en toda su historia había visto el teatro Cervantes bailando a todos sus espectadores en el patio de butacas? Apunto este hecho y esta fecha para la historia de este teatro e incluso para la pequeña historia de la ciudad estrecha. Una fiesta común, una participación total, un entrañamiento personal de lo que representan la vida en común y los valores compartidos. Como afirmó, no tan jocosamente, Eusebio, casi todos los que allí estábamos no habríamos nacido si no hubiera sido por la existencia de un fuego cuya primera chispa tal vez se encendió bailando un pasodoble. Solo faltó rematarlo con aquella vieja costumbre de los bailes del pueblo en medio del galanteo: “¿Me la dejas?”. Y así en medio de la fiesta de todos, con todos y para todos.

Después departimos unos minutos recordando aquellos comunes viejos tiempos musicales de comienzo de la democracia y certificamos la alegría de volver a sentir juntos lo importante que es la filosofía que ampara y sustenta este tipo de música y de vida. Y nos dimos los abrazos prometidos desde el escenario.

Sí, la filosofía, las ideas que sostienen una forma de sentir y de comunicar la vida de las gentes. Siempre la filosofía. Aunque parezca que es un pensamiento de andar por casa. Y lo es; pero porque se desnuda de toda parafernalia para quedarse solo con la esencia y lo elemental.

Ayer fue para mí toda una clase en el recuerdo y en la sabiduría popular. Y como, además, se adornó con el condimento del recuerdo y la amistad, miel sobre hojuelas.

jueves, 13 de noviembre de 2025

APARIENCIAS FÍSICAS

 

APARIENCIAS FÍSICAS

A la aldea global solo podemos acceder a través de imágenes, esas que nos sirven los medios de comunicación de todo tipo; de otra manera resultaría imposible. Ahora podemos ver el aspecto de cualquiera, incluso el deterioro que se va produciendo en las personas que ejercen poderes, a medida que pasan los años. El mundo ya ni parece líquido, sino directamente gaseoso, de usar y tirar. Si echamos en falta las ideas y las reflexiones más allá de lo inmediato, no sé cómo vamos a pedir que de esos dirigentes o gentes famosas nos lleguen consideraciones y razonamientos serenos y pausados. Hoy tal vez tengan un poco más de razón aquellos que afirman que una imagen vale más que mil palabras, a pesar de que sigo defendiendo que, sin la palabra como representación y cifrado, no existe nada, absolutamente nada

Sigo considerando que la expresión oral de una persona dice de ella casi todo. Velocidad, tono, léxico, pausas, timbre... Casi todo. Pero, como la realidad es tan amplia y el horno no está precisamente para la serenidad y para la reflexión, no está de más quedarse con las caras que ponen todos para extraer de ellas la información que nos interese.

Echemos una mirada a los representantes internacionales. No quiero comprometer a nadie, pero ¿qué nos dice la imagen de Trump? Esos gestos, esos movimientos de manos, esos señalamientos, esos primeros planos firmando decretos a gogó...Yo veo enseguida la figura de un empresario sin escrúpulos, un ser escasito de ideas y nulo para pensar que el mundo es una cosa de muchos y no solo de él, un perdonavidas, un arreglaconflictos de mentira... El mundo comienza y termina en él y en sus intereses. Yo, perdón, lo veo como el chulito del pueblo que se cree superior a los demás y que esconde el vacío del mundo en la oquedad de su cabeza, solo cubierta por esa melena que le sobrevuela y que debe de estar asustada por el abismo que ve debajo de ella.

Vayamos al otro lado del charco y parémonos en Rusia. El rostro de Putin es mucho más avieso y da mucho más miedo; refleja una imagen indefinida y oscura, con rasgos duros e impertérrito ante cualquier circunstancia. ¿Qué tramará este sujeto? ¿Quién puede fiarse de él? La veleta de Trump está siempre a lo que le diga el viento; la de Putin no se mueve si no es después de descifrar un algoritmo. Si el americano semeja el tonto del pueblo, el ruso representa al agente secreto que siempre fue.

Se trata solo de un apunte, pero aspira a señalar lo importante que es el aspecto físico de cada persona en su vida y en su comunicación. De la suya y de la nuestra, pues todos subimos de vez en cuando a la pasarela y desempeñamos una representación en la vida diaria.

No haré el ejercicio de dibujar un apunte acerca de los líderes nacionales, ni de cualquier otra persona próxima o lejana. Es labor de cada uno, según su gusto y sus ganas. Pero nos saldría un álbum muy colorido.

Es lo que tiene el mundo licuado en el que vivimos y la falta de solidez en la que estamos instalados. Los chispazos nos llegan con las imágenes y andamos metidos en unos continuos fuegos artificiales. Habrá que acostumbrarse a descifrar imágenes que aparecen y desaparecen a la velocidad de la luz y no dejarse deslumbrar por ellas.

jueves, 6 de noviembre de 2025

LUZ

 

LUZ

 

La sucesión de tiempos desdibuja

el tiempo de la luz, que es permanencia.

Levita sobre el peso de las cosas

un empuje diáfano y celeste,

ajeno del plural y de las normas,

que invita a cada instante a no pensarse

como hecho abandonado y olvidado,

empobrecido y solo, sin la fuerza

de lo que aspira a ser siempre lo mismo,

a superar el tiempo y el espacio.

 

El hecho individual se viste de palabra,

se torna singular y se limita,

y ya pierde el afán de ser eterno,

no sabe que a su lado viven otros

sucesos traspasados por la luz

que es la que purifica y hace a todos

partícipes de un mundo

más alto y permanente.

 

Cuando el tiempo se expande y aniquila

las reglas de los límites del tiempo

para quedarse puro y transparente,

solo espacio de luz, fuego que arde,

todo es un solo espacio, un solo tiempo

con esencia de luz que ciega y mata

con sus límites últimos fijados

en otra realidad que es más propicia

para los gozos del conocimiento.

jueves, 30 de octubre de 2025

ARGUMENTOS DE AUTORIDAD

 

ARGUMENTOS DE AUTORIDAD

 En su obra Conocimiento y libertad, el lingüista y filósofo norteamericano Noam Chomsky reproduce unas palabras de otro gigante del pensamiento moderno: Bertrand Russell. Son estas: «Aquellos cuyas vidas son fecundas para ellos mismos, para sus amigos o para el mundo están inspirados por la esperanza y sostenidos por la alegría: ellos perciben con su imaginación las cosas posibles y la manera de ponerlas en práctica. En sus relaciones privadas no sienten ansiedad por temor a perder el afecto y el respeto de que gozan: tratan de dar libremente su afecto y su respeto, y la recompensa les viene por sí misma sin buscarla. En su trabajo no les inquieta la envidia por sus competidores, sino que se preocupan sin más de la tarea que hay que realizar. En política no consumen su tiempo y su pasión defendiendo privilegios injustos de su clase o nación, sino que aspiran a hacer que el mundo en su conjunto sea más feliz, menos cruel, con menos conflictos entre ambiciones rivales y con un mayor número de seres humanos cuyo crecimiento no se vea empequeñecido y paralizado por la opresión».

Esperanza, alegría, imaginación, afecto, respeto, no envidia, superación del interés personal y aspiración al bien común, libertad. Todo un esquema de vida que podría hasta sonar voluntarista y falto de realidad dura e inmediata.

Pero las metas no se alcanzan si no se marcan en el mapa, si no se organizan los caminos para llegar hasta ellas, si no se prende la ilusión de ponerse en marcha. Las palabras reproducidas no son ocurrencia de un ilusionista ni de un indocumentado, pues ni Chomsky ni Russell lo son precisamente.

Bajar a ras de tierra y vestirse el traje cotidiano de la realidad más inmediata resulta algo más complicado pues el contraste es muy grande. Y no solo en los ambientes políticos, en los que hoy reinan el insulto y la polarización, el enfrentamiento como método y la reducción del horizonte a un deseo inmediato de rebajar la realidad al bulo y a la apariencia de que el contrario ha sido pillado en renuncio y ridiculizado. También lo es en casi todos los ambientes sociales, con ese individualismo tan feroz como ridículo en el que reina el que mejor maneja o posee los medios para aparentar más y mejor.

Con frecuencia acudo a estos argumentos de autoridad en mis páginas, tal vez como escudo salvador para que no se me agoten los ánimos y conserve algún resto de esperanza en la mejora de mí mismo, de la comunidad y de cada uno de los individuos que la componen.

Contrastan estos pobres ánimos con la certeza de que existe mucha gente con conciencia positiva y con visión comunitaria. Pero la veo tambalearse como me veo a mí mismo con altibajos constantes.

Ahora mismo -solo a título de ejemplo- gobiernan los países más poderosos del mundo (America first) unos tipos que se muestran sin ningún pudor como dueños personales de decisiones que afectan a toda la comunidad en general. Y exhiben sus proclamas como si fueran caprichos de quita y pon, que sirven por la mañana pero que nadie sabe si durarán hasta la tarde. Todo ello sin ningún razonamiento ni consideración. De este modo, ¿cómo se puede acceder a la interpretación del mundo y a su posible transformación?

jueves, 23 de octubre de 2025

SUEÑOS

 

SUEÑOS

 

Mi historia se diluye en otra historia

más amplia y más compleja. Si supiera

discernir y acotar lo que me toca

por ser tan solo un ser que, extraño, sigue

una senda que tal vez no está escrita

si no es entre las líneas de un destino

que escribe con oculto abecedario.

Si supiera entender la voz de un código

que opera con la fuerza de un autómata

y repite sus normas, que resultan

para mí un laberinto y me confunden

en mi paso diario por el tiempo.

 

Mi mirada está ciega, mis impulsos

me empujan y yo ignoro mi destino,

mi fe se fue hace tiempo no sé a dónde,

me encuentro, como todos, arrojado

a vivir en la angustia del que sabe

que no sabe si sabe o es tan solo

un sueño entre los sueños del que nunca

se atreve a despertar por si descubre

que acaso la verdad es tan terrible

y es mejor dibujar dentro del sueño

una historia feliz en la que nunca

se deja de soñar con dulces sueños.

jueves, 16 de octubre de 2025

TARDE JUNTO AL RÍO (LA ALISEDA)

 

TARDE JUNTO AL RÍO (LA ALISEDA)

 

Me siento a refrescarme junto al río

y observo cómo el agua se sorprende

de verme pensativo. Los calores

me rinden a la sombra de los árboles.

Nos damos la palabra mutuamente

y creamos la vida dialogando.

Mis penas son las suyas y sus aguas

me regalan la voz de sus querellas.

Los alisos se inclinan hacia el cauce

como dando certeza de notarios.

 

Hoy el río me escucha y ha calmado

su incesante salmodia. Le he contado

todo lo que me llora la conciencia,

y he suplicado, humilde y confiado,

que guarde mi secreto en el silencio.

Tan solo aguas abajo podrá el río

tristemente contarlo

mezclando entre sus aguas

su canto con mi canto.

 

Los ríos son fiables confidentes

que llevan en su cauce nuestras penas

hasta el mar, donde todo se diluye

en brazos del silencio y del olvido.    

jueves, 9 de octubre de 2025

EL FUTURO ABOLIDO

 

EL FUTURO ABOLIDO

Las encuestas que realmente valen son aquellas que marcan tendencia, o sea, las que repiten resultados similares a lo largo de un tiempo. Eso parece que está ocurriendo en lo que se refiere a la opinión de la gente más joven, que no deja de crecer en su acercamiento a la extrema derecha. Mucha gente se escandaliza y no sé cuántos se van al rincón de pensar, para tratar de dar con las claves que expliquen las razones por las que esto sucede.

Parece razón biológica que las generaciones jóvenes miren al futuro como algo a lo que aspiran para ser conquistado y en lo que ser protagonista. Tienen casi toda la vida por delante y escasa mochila de experiencia del pasado. Además, tradicionalmente, cada generación comporta una buena parte de ruptura con el pasado y con la generación de sus padres: ´hay que matar al padre´. Hay que crear un mundo nuevo y mejorado, con protagonismo propio.

Lo que se observa ahora mismo entra en contradicción con estas apreciaciones. ¿Cuál es la causa? El asunto nos afecta a todos, pero han de ser los sociólogos y los representantes públicos los que pongan mano a la obra para encauzar esa deriva y ese aparente oxímoron.

Intentar descubrir en unas líneas el Mediterráneo es, como diría don Quijote, pensar en lo excusado.

Las razones son siempre múltiples y la realidad es confusa. Solo enumerar algunas y ordenarlas jerárquicamente resulta tarea casi ingente. Pero no afrontarlas es dejar que la tendencia se convierta casi en ley. Y entonces...

No se me ocurriría a mí ni decir que las generaciones jóvenes son una maravilla ni que son la suma de todos los defectos. También su realidad es muy variada. Y no deberíamos renunciar a exigir a cada uno de esos jóvenes la parte de responsabilidad que le concierne, que no es poca. Esa tendencia a regalar los oídos por parte de los representantes públicos a todos los ciudadanos no es más que una demagogia demasiado barata y de resultados muy negativos. También ellos, los jóvenes, como todos los demás, podrían preguntarse no solo qué hace la sociedad por ellos, sino también qué hacen ellos por la sociedad.

La otra parte, tal vez la más amplia, cae del lado del resto de la comunidad. Y ahí hay que incluir todo aquello que compone el contexto en el que los citados jóvenes van encarando la vida y lo que presienten para el futuro, para su futuro.

Y aquí la enumeración de elementos de ese contexto y el orden de importancia de los mismos: perspectivas laborales, cansancio con el presente, innovaciones sociales y culturales bruscas, cultura del esfuerzo (o no) y de la constancia, costumbres, presencia o ausencia de ideas y de reflexión, ausencia de verdades más o menos absolutas que obliguen a todos (sociedad líquida), ejemplos individuales de referencia, velocidad de la vida, individualismo voraz, falta de sentido social, nuevas tecnologías, bulos...

Todos estos elementos forman una lista incompleta y tal vez no bien ordenada que nubla la confianza de los jóvenes y los anima a buscar soluciones sencillas, rápidas y sin explicaciones que les den fundamento.

El panorama no es muy halagüeño. Lo peor es que no se vislumbra un futuro mejor. Se diría que los jóvenes ven el futuro abolido, o al menos confuso y de color gris oscuro.

Sean cuales sean los nuevos pasos, ninguna solución será buena si no apunta a la supervivencia y a la salvación común, a pensar en la sociedad como un conjunto en el que la aportación debe ser la de todos y los beneficios también. En caso contrario, el más fuerte se sentirá cómodo y obtendrá beneficios abundantes.

El futuro no está abolido. Está por escribir. Y hay que hacerlo con buena letra y con renglones rectos, para que la página entera se pueda leer con claridad y ser bien entendida.

¿Por qué no se les da voz en los medios de comunicación a aquellas personas que tengan algo que decir, desde sus razonamientos y desde sus investigaciones, en estas materias? Se nos va el tiempo y se nos van las imágenes en discusiones de bar, en banalidades, en cuestiones nominales y en insultos y descalificaciones, cuando no en conciertos con alaridos y miles de vatios de sonidos ensordecedores.

Y luego nos pasa lo que nos pasa y nos escandalizamos. Cachis...

martes, 30 de septiembre de 2025

DE VIRIS ILLUSTRIBUS

 

DE VIRIS ILLUSTRIBUS

Las comunidades han necesitado desde siempre ejemplos y referencias, espejos en los que mirarse, modelos para ser imitados. Desde el macho alfa de la manada primitiva hasta el ejemplo más refinado por su cultura y por su actividad social o intelectual en otras épocas.

Los ejemplos se han ido modelando a lo largo del tiempo y las características de esos ejemplos se han ido adaptando a los valores que la sociedad ha ido imponiendo, o se ha dejado imponer por poderes superiores. No es lo mismo un modelo primitivo de buen cazador que un modelo de guerrero espartano, o que un cultivador exquisito de virtudes religiosas, ni que un modelo de científico creador de elementos de ayuda para la sociedad, o un deportista actual... Apasionante resulta echar tan solo una mirada a esa panoplia de modelos para entender cómo se han ido confeccionando las escalas de valores y tal vez para quedarnos sorprendidos por ello.

Uno tiene la impresión -por no asegurar que la evidencia- de que hoy se llevan la gloria aquellos ejemplos que mejor saben explotar la pasarela pública y que mejor saben vender el producto a una sociedad que se alimenta de imágenes vacías y de ráfagas aisladas. O sea, de apariencias, en todas sus variedades.

Pero la paleta cromática es muy variada y el arco iris admite muchos tonos. Quiero decir, claro, que no todo es o blanco o negro; que no todo es solo apariencia y que hay ejemplos que demuestran lo contrario.

Los ayuntamientos suelen distinguir a algunos de sus vecinos con reconocimientos públicos que suponen para los premiados algo así como ponerlos en un pequeño pedestal para que sirvan de ejemplo ante los demás miembros de la comunidad. Se convierten en algo así como ´ciudadanos ilustres´, al modo de aquellos viri illustres clásicos tan celebrados en obras que llevan el título de De viris illustribus.

Supongo que establecer los reglamentos y los protocolos para esas designaciones no debe de resultar nada sencillo. ¿Qué perfiles son los que van a ser premiados? Después de haber elegido esos perfiles, ¿a quién dejas fuera, si siempre hay varias personas que pueden merecer esos honores? Si te presentan un candidato, ¿cómo te atreves a dejarlo fuera con tu voto negativo? ¿Hay que atreverse alguna vez a dejar alguno de estos premios desierto? Y así una ristra de preguntas. No, no debe de resultar sencillo esto de la designación de premiados. Aunque, en resumen, mejor será pecar por exceso que por defecto.

En Béjar creo que este año han acertado de pleno al premiar a vecinos que se han destacado sobre todo en actividades que tenían como finalidad el provecho no propio, sino de los demás ciudadanos. Dicho de otro modo, la solidaridad -además de otras cualidades- ha sido reconocida en las personas que visiblemente la han practicado y la siguen practicando. Por eso, mi reconocimiento y mi enhorabuena para ellos. En este caso con nombres y apellidos: Abejarock y sus organizadores, Festival de blues y la familia Sánchez Paso, Luis Felipe Comendador, Juan Hernández Heras, Nayerda Slujalkovsky. Y tras ellos, para todos aquellos que no han sido premiados, pero que ejercen en el silencio la ayuda y el ejemplo con su vida y su escala de valores.

Como le comenté a uno de los premiados, este puede que sea uno de los reconocimientos más bonitos y que produzca mayor satisfacción, porque viene de la mano de los vecinos, de las personas más próximas, de aquellas con las que se convive y en quienes más y mejor puede lucir el ejemplo para ser imitado.

Inevitable para mí recordar el premio que en los primeros años del siglo pasado ya se concedía, por suscripción popular, en la revista bejarana Cultura y Tolerancia, dirigida por el anarquista José María Blázquez de Pedro, nada menos que «A la mujer más buena»

Este es un caso más en el que se cumple aquella afirmación unamuniana de que «Nada hay más universal que lo individual, pues lo que es de cada uno lo es de todos».

Así, de nuevo, lo que parece anécdota se nos convierte en categoría y en guion de pensamiento para cualquiera en el espacio y en el tiempo. Dicho de otra manera, que lo que se predica para esta ciudad estrecha y para el año presente sirve para cualquiera otra y en cualquier momento.

domingo, 21 de septiembre de 2025

CONSEJOS VENDO

 

CONSEJOS VENDO

Las revoluciones tecnológicas y comunicativas han abierto la ventana de tal manera que cualquiera puede asomarse a ella y echar su cuarto a espadas para arreglar el mundo en todas sus variables. Por eso, a nadie le puede extrañar que, en no importa qué rincón de la aldea global, cualquier persona opine en público y solucione de palabra el mayor desaguisado.

Tal vez antes las discusiones tenían el campo algo más acotado y se referían con mayor frecuencia a aquellos sucesos que se presentaban en un espacio y en un tiempo más reducidos y más próximos; todo lo demás quedaba demasiado lejano y acaso no se opinaba sobre ello, por desconocimiento o porque no interesaba.

Hoy, ya lo he dicho, todo está en boca de todos.

No está mal que así sea, porque la aldea es global y porque todo atañe, casi visualmente y en tiempo real, a todos. Bienvenido sea ese soplo de luz y de llamamiento a la participación y al compromiso.

Pero, si le damos la vuelta a aquel dicho que afirmaba que no hay mal que por bien no venga, nos encontramos con que no hay bien que por mal no venga.

Algunos peligros acechan a esta oportunidad de intervenir en todo.

El primero es el de meter la mano en el fuego de la ignorancia, pues poco o casi nada sabemos de casi todo. Un poco de prudencia y de humildad no vendría mal. Tampoco un algo de contención en las afirmaciones. Un fondo difuso de sentido común y de buena voluntad es el que mejor resiste los embates del instinto, de la pasión y de lo primero que se nos ocurre.

El segundo apunta a la forma de comportarnos en una conversación cualquiera. Me atrevo a sugerir algunos consejos para que esta discurra un poquito menos mal. Son estos:

a) Escuchar, siempre escuchar.

b) Realizar intervenciones cortas.

c) Tratar de que lo que digamos guarde relación con lo que ha dicho nuestro interlocutor, o sea, dialogar y no sumar monólogos.

Si al fondo de prudencia le añadimos estos mecanismos, que son tanto mecánicos como mentales, creo que todos ganaríamos mucho y los malos entendidos, que tanto abundan y que estropean casi todas las disputas, empezarían a sentirse desplazados y extraños.

Cualquiera echará a rodar su imaginación figurándose a los cargos públicos y a los periodistas sabelotodo en plena pelea, barullo y griterío. Pero es más importante, si esto tiene alguna virtualidad, que lo apliquemos a nuestras conversaciones de diario, esas que conforman nuestra intrahistoria, la historia de verdad, aquella pequeñita en la que somos o deberíamos ser protagonistas.

Las visiones del mundo son infinitas; sus expresiones deben aspirar a ser sencillas, claras y prudentes. La convivencia está en juego; la polarización y la crispación, también. Y no está el horno para bollos.

domingo, 14 de septiembre de 2025

ES UN GENOCIDIO

 

ES UN GENOCIDIO

En la guerra de Israel contra Palestina, sobre todo en la franja de Gaza, se han producido más de cincuenta mil muertos acreditados. El número real tiene que ser mucho mayor. Los muertos son de todo tipo, muchos de ellos niños y mujeres. La ciudad de Gaza, donde vive la mitad de la población, está siendo literalmente arrasada. Los gazatíes se mueren de hambre y andan de un sitio a otro sin cobijo ni poder de resistencia. El individuo ese que preside los EE. UU. se jacta en un vídeo de la posibilidad de crear en la franja una inmensa ciudad de vacaciones una vez que sean expulsados los habitantes nativos... Y así hasta el infinito.

En diversos centros de poder en el mundo (también en España) se andan cuestionando si se trata de un genocidio o de qué coños estamos hablando. Y lo hacen como si estuvieran testando el sexo de los ángeles.

Las palabras son aproximaciones a la realidad; siempre les queda esa grieta por la que se cuelan interpretaciones y connotaciones particulares o colectivas. Pero hay que tener cuajo para seguir dudando de lo que implica todo lo que está ocurriendo en Palestina y cómo se ha de llamar. Al final, lo que importa es la barbarie que vemos a diario y algo menos la interpretación jurídica que de ello se haga y su reflejo en el léxico que describe esa realidad y esas leyes.

Pero, por si acaso, no estaría de más que acudiéramos a la etimología de las palabras para no confundir a la gente con engañifas e intereses inconfesables.

La palabra ´gen´ produce y genera una familia léxica enorme y un sinfín de palabras que hunden su origen en ella; es, sin duda, una madre muy prolífica: generación, genética, género, génesis, genotipo, genoma, ingenio, ingeniero, original, genialidad, gentileza, generalizar, general, genocida, genocidio, genotipo... Y mil más

´Caedere´ es un verbo latino que significa matar. También genera una familia léxica generosa: homicidio, infanticidio, parricidio, magnicidio... Súmense, por favor, ambos términos y obren el milagro: Genocidio = matar el gen, eliminar la generación, exterminar a todo el género, hacer desaparecer de la faz de la tierra a todos los elementos descendientes de los mismos genes... No hace falta ser muy listo para verlo, ni pedir el premio nobel por ello. Y, si no, a estudiar a Salamanca, coño.

¿Qué es, entonces, sino un genocidio, lo que se está perpetrando en las tierras palestinas?

¿Y nos la vamos a coger con papel de fumar? Poco me interesa ahora si jurídicamente es fácil determinar quién es el responsable de esta barbarie, pero lo que se consuma a la vista de todos y con el silencio de no pocos (sobre todo de Occidente -búsquese también su etimología y añádanla a la familia léxica-) es un GENOCIDIO en toda regla. Y quien sea responsable es un GENOCIDA. Lo demás es dar vueltas al caldero sin prender el fuego.