lunes, 26 de noviembre de 2012

UN ACTO COMPLETAMENTE SERIO

UN ACTO COMPLETAMENTE SERIO
Quizás es que la vida fue un despiste
de la infinita máquina del tiempo,
un error de montaje en la cadena
febril de su grandiosa factoría.
Y no debiera ser -esto no es serio-
permitido un descuido tan notable.

Entramos asustados en sus brazos,
sin un simple cartel que nos indique
la buena dirección hacia la muerte;
andamos a la buena desventura,
como en milagro escénico, en certeza
de la mayor de todas las certezas:
la muerte que nos llama a cada instante.

Es un acto la muerte completamente serio:
conviene recibirla con traje de etiqueta,
recordar que a esa cita la asistencia
se torna obligatoria
y es ese un matrimonio que dura para siempre;
o tal vez sea más justo y placentero
llegar hasta sus brazos lentamente,
con el torso desnudo,
como se entra en el mar, saboreando
las caricias y el tacto de las olas,
saciándose en la espuma de sus rizos
y hundiéndose en el fondo,
donde todo se olvida y se diluye.

Estoy en duda eterna con la vida
mientras hago camino hacia la muerte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola. Enhorabuena.
Siento usar esta vía informativa, pero ¿me podría facilitar el modo de contacto vía email con la Junta Directiva del B.P.? Llevo enviados muchos correos a su consideración y a la de la junta y nadie los atiende. Gracias.
Alex.