jueves, 3 de enero de 2019

"UN TIEMPO PARA LA IGUALDAD"




          UN TIEMPO PARA LA IGUALDAD” Jesús Caldera; Edit. Turpial
Apunto como primera lectura de este año recién nacido este libro escrito por el que fue (¿por qué ya todo el mundo escribiría aquí “fuera”, en subjuntivo, como si no hubiera sido una realidad demostrable?) ministro socialista en los primeros años de este siglo, Jesús Caldera. Son casi 250 páginas densas y sin desperdicio.
Jesús Caldera es bejarano y ejerce ahora, lejos de los puestos políticos, como funcionario de la administración local en Ávila. No he charlado muchas veces con él a solas, pero siempre me ha parecido un hombre con una muy grande capacidad y, de hecho, me atrevo a asegurar que, con la perspectiva que da el tiempo, pasará por ser referencia como uno de los ministros que mejores y más beneficiosos proyectos impulsó. Acoto que aquí se valora su ejercicio político.
 El texto podría ser interpretado como una justificación de su paso por el gobierno. Creo que sería una interpretación equivocada. Es verdad que es juez y parte, y esto siempre acarrea el peligro de la autocomplacencia, pero hay que leerlo para entender enseguida que en sus páginas hay mucho más que justificación o autorreconocimiento.. Por encima y por debajo se intuye y se dibuja todo un proyecto ideológico y político, que es siempre el que debe impulsar la acción global de todo representante público. En este caso el de mejorar la vida de las personas como principal objetivo.
Algunas de las leyes, ya de manera individual, merecerían el reconocimiento positivo de toda una legislatura y de un gobierno; no obstante, lo que más llama la atención es la visión de conjunto, el esquema que dibujan y la idea de sociedad que se tiene y que se busca impulsar: Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género: Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres; Ley para la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia; Reconocimiento y protección de los “Niños de la Guerra”; Estatuto de ciudadanía española en el exterior; Regulación de la inmigración; Programa ADO; Ley de Signos; Potenciación del IMSERSO; Escuelas-taller en África; Modificaciones en la legislación laboral…
La mejor prueba de que se trata no solo de una justificación es el añadido final en forma de propuestas para el futuro. En ellas se apunta hacia la crisis financiero-económica, hacia el cambio climático, hacia la diversidad como forma de vida y de integración, y hacia la necesidad de una nueva economía. El colofón del ensayo es la reivindicación de que el mejor capital de cualquier sociedad es su capital humano, sus personas.
Con todo ello, ordenado y fundamentado, el autor nos da cuenta de la gestión de su equipo y nos anima a pensar en los fundamentos de una sociedad mejor y de un país con mayores grados de igualdad entre sus componentes. Será esta la mejor fórmula para sentirse a gusto en ella y para arrimar el hombro con ganas y sin resquemor,
Me parece que esta es una de las mejores maneras de hacer adictos a la causa; a la causa política y, sobre todo, a la causa social de la justicia, que es la que más interesa.
Las incomprensiones en las que se produjeron estos hechos, por parte de propios y extraños, se vuelven, a la vista de estas reflexiones y de la perspectiva que da el tiempo, en simples arañazos de resentidos, de incompetentes y de fanáticos. Alguno de ellos solo tenía veneno y no le quedaba ni capacidad para saber firmar. Cosas que pasan.

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